25, Septiembre 2014

Seremi de Justicia: “Queremos generar conciencia en torno a que consumir alcohol y conducir no son compatibles”

Seremi Retamal

Coyhaique-. Luego de la entrada en vigencia de la Ley Nº 20.770 o “Ley Emilia”, así denominada en recuerdo de la pequeña Emilia Silva Figueroa, fallecida el 21 de enero de 2013, a la edad de nueve meses, a consecuencia de un choque protagonizado por Nelson Fariña Jara, quien conducía en estado de ebriedad, y que fue condenado, atendida la ley imperante en esos momentos, a dos años de pena remitida y al pago de una multa de 8 UTM, por conducción en estado de ebriedad con resultado de muerte y a consecuencia del gran número de accidentes automovilísticos provocados por conductores que habían consumido alcohol o drogas es que se establecieron importantes modificaciones a la Ley Nº 18.290 de Tránsito .

Según explicó la seremi de Justicia, Gabriela Retamal, “las personas que sean condenadas por manejar en estado de ebriedad, lo que significa 08 gramos de alcohol en la sangre, y que causen lesiones graves, gravísimas o la muerte de una persona, pueden ser condenadas de 3 años un día a 5 años y de 3 años un día a 10 años. Además, se han establecido modificaciones ya que hasta antes de la entrada en vigencia de la Ley Emilia las personas que manejaban en estado de ebriedad y eran condenados por causar lesiones graves, gravísimas o la muerte de una persona se acogían a la Ley N° 18.216 que establece penas sustitutivas a las penas privativas, lo que significa que en vez de cumplir condena en la cárcel, podían acceder a la reclusión parcial, libertad vigilada y trabajos en beneficio de la comunidad. Con la modificación de la ley, la persona que comete estos delitos tiene que cumplir su pena en cárcel durante un año, aunque reúna todos los requisitos para optar a los beneficios de la Ley N° 18.216”.

En relación a la libertad condicional, Gabriela Retamal aclaró que “las personas condenadas por conducir en estado de ebriedad y causar lesiones graves, gravísimas o la muerte de una persona deben cumplir 3/4 partes de la condena antes de tener la posibilidad de postular a la libertad condicional. A su vez, a los reincidentes condenados por un delito de la misma especie, se les aplicará el máximo rigor de la pena, al igual que a los conductores profesionales que en el ejercicio de sus funciones cometan el delito y a las personas con la licencia de conducir cancelada o con una inhabilidad perpetua”

La titular de Justicia además recalcó que “en caso de una colisión, lo primero que tiene que hacer la persona es detenerse, prestar colaboración y llamar a la autoridad. Además, debe someterse a la alcoholemia”.
Finalmente, la autoridad sectorial aseguró que “la Ley Emilia no busca llenar las cárceles de personas, sino que generar conciencia en la ciudadanía en torno a que consumir alcohol y conducir no son compatibles bajo ninguna circunstancia”, concluyó.