7, Noviembre 2018

Inauguran primera planta de generación de energía en base a gasificación de biomasa del país

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El proceso de gasificación no es contaminante, los únicos residuos son vapor de agua y biocarbón rico en nutrientes, el cual tiene aplicaciones agrícolas.

En dependencias de Comercial San Cristóbal, fue inaugurada la primera planta de generación de energía en base a gasificación de biomasa del país, iniciativa apoyada por Corfo y desarrollada por Energy 220, la cual está conectada y entregando energía a la red eléctrica.

El proyecto de generación de energía en base a biomasa, es una tecnología que aborda tres grandes desafíos que enfrenta la región de Aysén: la contaminación ambiental de su capital; la creación de fuentes de energías limpias, renovables y constantes; y la gestión de residuos madereros y forestales.

Lucas Gorroño Judell, Director Ejecutivo de Energy 220, explicó que a través de un proceso de gasificación de madera, la tecnología produce gas a partir de deshechos forestales y madereros (biomasa) el que utiliza para generar energía eléctrica y térmica en un cogenerador. Dicho proceso no es contaminante, pues los únicos residuos son vapor de agua y biocarbón rico en nutrientes, que a su vez tiene aplicaciones agrícolas.

Junto con destacar que esta es la primera planta que se instala en el país, Gorroño explicó su viabilidad en la región y país. “Este es un sistema absolutamente viable que requiere un nivel de escalamiento que permita por un lado, el acceso a recursos, es decir a materia prima a bajo costo, y por otro lado, una transición, especialmente por la calefacción dado que se requiere un nivel de aislación térmica de las viviendas, que con las construcción nuevas ya existe, lo que nos permite pensar en calefacción distrital. Si pensamos en proyectos de esta magnitud, se justifica plenamente esta tecnología”.

Marcelo Solis Berrocal, Gerente de Comercial San Cristóbal MTS, junto con agradecer a Energy220 en hacerlos partes de la instalación de este prototipo, puso en valor el rol del sector privado en el proceso de descontaminación. “Como empresa regional estamos comprometidos con la descontaminación de Coyhaique que no solo se basa en no usar leña, sino que también en aislar bien su casa, en tener un sistema eléctrico sustentable, entre otros. Y en este caso, lo que nos plantearon cumplía con todas estas características y estuvimos de acuerdo de poder participar. Como privados hemos colaborado en todo lo que hemos podido y ahora nos queda demostrar que se pueden hacer cosas nuevas y no solo depender de las políticas públicas”, señaló.

Por su parte, Enrique Garín López, director de Corfo Aysén, destacó que la iniciativa forma parte del programa de Innovación Tecnológica Empresarial, en la línea de Prototipos de Innovación en productos y procesos, que busca contribuir a la descontaminación de la ciudad. “Como Corfo cumplimos dos funciones apoyando esta iniciativa: dar vuelta la matriz de inversiones que actualmente es 80% pública y 20% privada y, por otro lado, transformarnos en socios estratégicos en dar solución al problema de la contaminación de Coyhaique a través de este proyecto innovador que busca diversificar la matriz energética. Sabemos que el esfuerzo lo hace Lucas como empresario en sociedad con Comercial San Cristóbal y como Corfo nos sentimos orgullosos de presentar este tipo de proyectos que tiene un impacto regional, tanto en el cambio en la matriz de inversión, como en descontaminar nuestra ciudad”, manifestó.

PROYECTO

Hoy la planta está generando 30KW de electricidad, usados en las aplicaciones comerciales e industriales de Comercial San Cristóbal así como inyección del remanente a la red de Edelaysén, generando 60kw térmicos para calefacción de las oficinas y salas de ventas. Esto significa al año reemplazar 60.000 litros de diésel para generación eléctrica y 400 metros cúbicos de leña para calefacción. “Con esta planta comprobamos que la tecnología y el modelo de negocios es una alternativa limpia a la leña y el diésel, que sientan las bases para una expansión e implementación de nuevas plantas, con aplicación a proyectos industriales, comerciales, institucionales y habitacionales”, explicó Gorroño.

El potencial de este tipo de plantas es que pueden ser utilizadas para reemplazar generadores diésel como energía base en regiones con alta densidad de biomasa como residuo, contrarrestando la inestabilidad de otras energías renovables por causa de suministros inconsistentes, como vientos arrachados y sequías. A diferencia de las energías eólicas o hídricas, la biomasa puede ser acopiada para entregar un suministro de energía constante. De esta forma, se diversifica la matriz energética con una suma de impactos positivos sociales, medioambientales y de desarrollo económico.

La región de Aysén cuenta con una gran cantidad deshechos forestales los cuales muchas veces son un desafío gestionar pero que resultan ser la materia prima perfecta para esta tecnología. Esto incluye los deshechos de planes de manejo forestal para prevenir incendios, limpias para mantener praderas agrícolas, cuidado de caminos, entre otros.