28, Diciembre 2018

Huerto Cuatro Estaciones” comparte con jóvenes campesinos y emprendedores turísticos aprendizajes en cultivo biointensivo de hortalizas

Emprendedores turismo 3

Mediante jornadas de trabajo en terreno, los agrónomos Francisco Vio y Javier Soler explican a quienes les visitan formas de planificación, preparación y cultivo de la tierra, herramientas de trabajo, organización, y prácticas sustentables para un proceso exitoso.

 

Encuentros con jóvenes campesinos y emprendedores en turismo sustentable en Aysén ha impulsado durante las últimas semanas el “Huerto Cuatro Estaciones”, proyecto financiado por el Fondo para la Innovación Agraria (FIA) que se enfoca en la producción hortícola biointensiva considerando la regeneración del suelo como plataforma de vida.  El objetivo, producir hortalizas frescas para la demanda interna y de los visitantes de Aysén, y servir de aporte a las prácticas de cultivo de las comunidades rurales de la región, particularmente en la zona sur de la cuenca del lago General Carrera donde se emplaza la iniciativa.

 

Jornadas de aprendizaje

El 10 de diciembre el huerto, que luego de comenzar a instalarse en julio de este año ya está en las primeras cosechas, recibió a un grupo de 10 jóvenes proveniente de distintos sectores rurales de Aysén.  Hijos e hijas de familia campesinas, que durante la jornada pudieron conocer formas de planificación, preparación y cultivo de la tierra, herramientas de trabajo, organización, y prácticas sustentables para un proceso exitoso.

Nelly Pérez, coordinadora del grupo, relató que “la actividad fue muy provechosa para los jóvenes, porque les permitió incorporar conocimientos prácticos sobre cómo se puede trabajar la tierra de manera sustentable, natural, utilizando todos los recursos que existen en el predio”. Para los participantes “fue una jornada muy motivadora, la atención fue excelente así es que fue una actividad totalmente provechosa para los jóvenes que están en este programa”.

La visita se enmarcó dentro de las actividades del plan de trabajo de la Mesa de Jóvenes Rurales del Programa de Jóvenes Campesinos del Instituto de Desarrollo Agropecuario.  El grupo estuvo compuesto por representantes de Emperador Guillermo, Ensenada Valle Simpson, Cerro Galera y Cerro Castillo.

El 19 de diciembre, en tanto, las instalaciones fueron visitadas por pequeños empresarios turísticos de la cuenca del lago General Carrera. Esto en el marco del Nodo Chelenko Sustentable que impulsa la corporación homónima asociada a la Zona de Interés Turístico establecida en el área.

Emprendedores de Puerto Río Tranquilo, Bahía Murta y Puerto Guadal, además de representantes de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, también conocieron en terreno los avances del huerto, emplazado en Bahía Catalina en el sector tradicionalmente conocido como La Península. La idea, ver cómo la producción local de hortalizas se vincula con el fomento de un turismo sustentable.

Potenciar la economía circular mediante autonomía alimentaria, generación de oferta de productos locales, recuperación de oficios y trabajo en la huerta ” explicó Tamara Ullrich, presidenta de la Corporación Chelenko, sobre el vínculo de este tipo de proyectos con un turismo en armonía con las comunidades locales y ecosistemas.

Este tipo de iniciativas ayuda a disminuir la huella de carbono (en Aysén un 80 % de las hortalizas provienen de otras regiones) y aporta a la soberanía alimentaria, el desarrollo económico local y la acción comunitaria como puntal del emprendimiento privado.   Y esto más aún cuando la agricultura regenerativa aumenta la capacidad de los suelos para retener carbono de la atmósfera.

Incorporar huertas a nuestro emprendimiento o comprarle al campesino vecino que está produciendo es más eficiente, se disminuyen los costos, se genera más empleo y sinergia entre la comunidad y entre todos los que tienen distintas actividades” profundizó.

Agregó que “a la gente le gusta eso, busca hoy en día conectarse con lo más natural, con lo más sano, con la gente. Ojala tocar, oler, ver y aprender, ensuciarse las manos e idealmente cocinar los productos que puedan están cosechando de la huerta. Entonces es un  campo nuevo que hay que desarrollar más”.

Para el agrónomo Francisco Vio, quien junto a su colega Javier Soler ejecuta el proyecto en Bahía Catalina en el sector tradicionalmente conocido como La Península, estas acciones de socialización son fundamentales.  “Uno de los objetivos específicos del proyecto es hacer que los agricultores y la gente en general de Puerto Guadal y de la zona de los alrededores vengan a ver la huerta y los métodos de cultivo, y el trabajo que estamos haciendo” expresó el profesional

Los encuentros son como “una forma de inspirarlos para que vean alternativas de producción, más que mostrar cómo se puede hacer mejor es mostrar que hay distintas maneras de hacer.  La idea es que la huerta funcione bien y que la gente pueda inspirarse en las prácticas que les parecen más razonables para sus contextos propios”. La idea no es replicar lo que hacen “sino que saquen ideas de las cosas que a ellos las hagan sentido”.

Durante el mes de enero se contemplan nueva jornadas de intercambio de experiencias, esta vez enfocadas a las comunidades más cercanas para lo cual cuentan con la Asociación Gremial Campesina de Puerto Guadal como asociada y la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén en calidad de colaboradora.