4 Diciembre 2017

AYSÉN DEBERÍA DEBERÍA LA GRAN ZOIT DE CHILE

ANDRES GILLMORE
ANDRÉS GILLMORE

“No hay peor batalla que la que no se da y si hay que morir que sea con las botas puestas”; defender el territorio de las malas prácticas, no es más que proyectar la sustentabilidad del presente futuro de todos y no solo el de unos pocos. No olvidemos en ningún momento, que si no hubiese sido por las organizaciones sociales y ambientales de Aysén, la región estaría destruida y sin futuro. Esto hubiese sucedido, si los que tenían que enfrentar los intereses creados y la ignorancia que reinaba en los gobiernos en esos años, no hubiesen entrado en batalla por los intereses regionales. Aysén por sobre todas las cosas se debe a si misma y nunca a los intereses foráneos, que en el fondo es el legado que nos dejaron los colonos y que por sobre todas las cosas debemos mantener.

El Consejo de Ministros aprobó por unanimidad las ZOIT (Zonas de Interés Turísticos) del lago General Carrera, denominada Chelenko en su acepción Tehuelche en el sur y la del territorio Queulat en el norte. Todavía esta en proceso de estudio la declaratoria del territorio de los glaciares en el sector de Villa O’higgins, que imagino deberá ser aprobado sin mayores problemas, dada sus magníficas ventajas comparativas de su proyección turística y por su calidad escénica-ambiental, que en la actualidad es un gran referente para los turistas que entran a la región por la Argentina por el sector del Chaltén (Argentina) vía Puerto Candelario Mansilla.

Las declaratorias ZOIT son vitales para el desarrollo sustentable de Aysén y le otorgan a la región la claridad absoluta, que el turismo de intereses especiales es una actividad que llego para quedarse y que debe cuidarse a como de lugar, para hacer la actividad sustentable en el tiempo futuro, sin perder la esencia cultural, social, escénica y ambiental, que es lo que ha fundamentado las declaratorias y sobre todo, que este a disposición del desarrollo de las generaciones presentes y futuras, como un bien preciado de desarrollo y sustentabilidad. Además tienen la capacidad de crear una dinámica que transmite balance y armonía, por la certificación que comprenden las declaratorias, sustentado en estudios serios y profesionales, asegurando que los territorios deben ser destinados para uso exclusivo de la actividad turística y deben ser defendidos de cualquier intromisión que destruya esa proyección, obligando a trabajar mancomunadamente a los servicios públicos con las organizaciones privadas y con las comunidades involucradas, con el objetivo de construir un Plan de Desarrollo Sustentable para las Actividades que se desarrollen en los territorios, que permita normar y reglamentar de común acuerdo con los municipios y gobernaciones para salvaguardar las ZOIT.

Aysén como región tiene fundamentadas ventajas comparativas para ser declarado como el gran territorio ZOIT de Chile y proyectar a toda la región, desde Melinka a Villa Ohiggins con una declaratoria en este sentido. Si Aysén fuese declarado la gran ZOIT de Chile, se estaría garantizando el desarrollo sustentable de todas las comunidades y determinaría que los procesos productivos garanticen el respeto por las comunidades, la defensa del medio ambiente y el cuidado de la flora y fauna que lo habita, el cuidado de su calidad escénica y le otorgaría a la región una proyección de sustentabilidad a prueba de malas decisiones y de oscuros intereses creados y crearía un inestimable valor a los servicios que se prestan en la región.

La región tuvo a su haber la primera ZOIT de Chile, que fue la del Lago General Carrera y tuve la suerte de haber sido parte de ese grupo de personas que a mediados de la década de los 90, tenían claro que Aysén más temprano que tarde y muy especialmente la cuenca del lago General Carrera, se vería avasallada por los intereses creados de las transnacionales foráneas, que vendrían en busca de sus riquezas naturales: su agua, minerales, ríos y bosques, campos de hielos, glaciares y ventisqueros y por su magnifica calidad ambiental y escénica.

El grupo que entendió la importancia de la cuenca del lago General carrera en esos años estaba compuesto por gente valiosa, que amaba la región por sobre todas las cosas. Álvaro Ríos, que trabajaba en esos años intensamente por sacar adelante el Café Ricer en Coyhaique y su complejo turístico Bahía Catalina, a pocos KM al sur del desagüe del lago Carrera; Alejandro del Pino, arquitecto asentado en Aysén desde esos años a la fecha, que tenia una visión clara de cómo organizarse, además era dueño de unas hectáreas en el lago Bertrand y posteriormente se transformo en el Pdte de la Corporación por más de una década; Gunther Schaffer, un alemán que llegó a la región en 1983 junto a su familia a vivir al lago Cochrane a criar ovejas y que recientemente había adquirido un terreno a orillas del lago Carrera y que traía toda experiencia de lo sucedido en Palmas de Mallorca con la llegada del turismo; Alejandro Brautigam, empresario nacido y criado en Aysén y por todos conocidos, con tierras en el lago y con un proyecto turístico en desarrollo; Julio Garrido Bartsch, gran empresario transportista de la región, dueño de Buses Pudu y gran promotor de las Capillas de Mármol y de la localidad de Río Tranquilo como destino turístico; Hugo Rodrigues Didier, empresario ganadero y transportista regional, dueño en esos años del predio el Maitén a orillas del lago Carrera; Ricardo Hein empresario aéreo regional conocido y querido en toda la región, dueño del predio Punta Baja a orillas del lago Carrera; Pablo Carrasco, asesor en proyectos de desarrollo, afincado en Aysén desde los 80; Emilio Marqués, empresario turístico argentino y dueño del primer Lodge de Pesca con mosca de Puerto Bertrand a orillas del río Baker; Orlando Scarito, dueño de las primeras cabañas turísticas de Puerto Bertrand Campo Baker; Matias Cristi, empresario regional que estaba construyendo un lodge de servicios turísticos en el lago Bertrand; Manuel Castaño, empresario de Santiago, que recientemente había adquirido un predio en el lago Bertrand y mi persona Andrés Gillmore, en Aysén desde 1984 y que en esos años estaba desarrollando un complejo turístico a 3 km de Puerto Guadal a orillas del lago General Carrera.

Este grupo decidió defender el lago General Carrera, Bertrand y el río Baker de las garras de las salmoneras, que en 1995 tenían la intención de poner jaulas en el lago Carrera. Creamos con ese fin la Corporación Costa Carrera, con la intención de entrar en batalla por estas tres masas de aguas que eran una sola y para interceder a favor de las comunidades que eran parte del territorio (Puerto Murta, Guadal, Tranquilo, Puerto Bertrand, Chile-Chico, Villa Mallin Grande, Fachinal, Bahía Jara) ante el riesgo de contaminación de estas aguas por los salmoneros.

La corporación Costa Carrera con este fin consiguió financiamiento de parte de Corfo y se contrato asesoría jurídica, que resultó ser el ahora conocido abogado Mario Cancino, que estaba comenzando su vida en Aysén; que luego de un profundo estudio, se llegó a la conclusión que la única solución para impedir que los salmoneros intervinieran el lago Carrera, Bertrand y el río Baker, era la consolidación de una ZOIT para el lago Carrera, que obligaría a las empresas sin importar cual sea su actividad a tener que realizar estudios de impactos ambientales (EIA). La problemática radicaba, que en Chile en esos años hablar de una ZOIT era como hablar de ciencia ficción, solo existía una sola ZOIT y más encima no había resultado y en Arica, lo que hacía complicada la situación bajo todo punto de vista.

Aunque en ese entonces no teníamos las certezas como las tenemos en la actualidad, que las salmoneras contaminan todo lo que tocan. Debido a experiencias comparativas que poseía la corporación y tomando como base informes internacionales de lo que había sucedido en otros países con los salmoneros, se decidió que no queríamos esa realidad para la cuenca del Carrera y no nos importaba que el medio en general no entendiera del tema y nos atacara como sucedió. No había que ser muy inteligente que digamos, para saber que la industria salmonera carecía de los debidos procesos de fiscalización y de permitirlos, destruirían la proyección de desarrollo turístico de las comunidades y de los emprendimientos que se estaban realizando en esos años.

Conseguimos el apoyo de Sernatur Aysén, dirigido en esos años por Nibaldo Astete, que fue de gran ayuda. El Minvu Aysén entró al proyecto para regular el borde costero del lago Carrera. El arquitecto Pedro Sade funcionario de toda la vida del Minvu, demostró su valor como buen aysenino y se la jugó por la ZOIT del Carrera y como una cosa lleva a la otra, tuvimos el apoyo del intendente de la época, el señor Emilio Sakel. Lo que en un principio se veía como un imposible, con el pasar del tiempo se fue transformando en una posible realidad.

Con la financiación obtenida por Corfo se contrataron los servicios de la Universidad Católica de Santiago como organismo regulador y fiscalizador del proyecto, se podría decir que se entró en tierra derecha. En pocos años la declaratoria se hizo realidad y se cumplió el sueño que la Cuenca del Lago General Carrera fue la primera ZOIT de Chile y que posteriormente fuera utilizado como modelo de todas las ZOIT que se declararon, que demostró las ventajas comparativas de la cuenca del lago Carrera para el desarrollo turístico sustentable y pusimos una barrera irremontable para los salmoneros y para cualquier mal manejo y se reguló turísticamente todo el borde costero del gran lago .

Un par de años después llegó la crisis del virus isa y todo lo que de ello derivo y la devastación que dejó en las aguas intervenidas en el fiordo de Aysén, Chiloé y en la región de Los Lagos por los salmoneros, que demostró fehacientemente que no hay peor diligencia que la que no se hace y de esa manera salvamos la proyección y la sustentabilidad de la cuenca del Carrera, que no seria lo que es hoy si los salmoneros la hubiesen intervenido.

Posteriormente el ministerio de economía del gobierno de Sebastián Piñera, de manera autoritaria y por lo intereses creados al interior de su gobierno por parte de HidroAysén, quito autoritariamente la ZOIT del lago Carrera: sin haberlo publicado en el diario oficial y en un diario regional como obliga la ley, tampoco informo por medio de carta certificada a las organizaciones interesadas. Sernatur Aysén, callo la información como estrategia descumpliendo la ley, para no dar el tiempo necesario a las organizaciones involucradas de responder al requerimiento, con el único objetivo de declarar nula la declaratoria ZOIT y permitir en caso que se concretará HidroAysén, que las torres de alta tensión de la carretera eléctrica, pasasen sin contratiempos por los predios dentro del territorio ZOIT, sin tener que negociar con los dueños de los predios.

Las ZOIT son una magnifica herramienta de desarrollo para las comunidades que consiguen estas declaratorias y son un magnífico instrumento para los municipios, que les permite entre otras cosas postular al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y adjudicarse proyectos importantes sustentados en las ZOIT.