15 Mayo 2018

AYSÉN NO PUEDE TRANSFORMARSE EN LO QUE PUDO SER

ANDRES GILLMORE
ANDRÉS GILLMORE

Por Andrés Gillmore

 

Hace rato que en Aysén en temas ambientales no se estan tomando las decisiones de acuerdo con las necesidades regionales. Los organismos que tienen que fiscalizar no lo estan haciendo como corresponde y nuestro querido y amado Aysén este pasando por momentos complicados en este tema de trascendencia y se esta transformando en lo que pudo ser y no en lo que debería ser. Incluso los intereses creados del mundo minero, estan poniendo en tela de juicio la recién inaugurada Red de Parques Patagonia, que es un aporte a la sustentabilidad regional y un regalo a las comunidades.

 

No hay que recorrer mucho para constatar que el territorio se esta deteriorando a pasos agigantados y al gobierno regional parece importarle poco la sustentabilidad de la región y se esta perdiendo la idiosincrasia, la cultura y la forma de ser, en una región donde su mayor valor agregado es su denominación de origen y su calidad ambiental y escénica.

 

Los que viven en Coyhaique sufren la terrible contaminación atmosférica por el uso de leña, ante un cambio climático que ha denostado a la capital regional como nunca se imaginó y que en la actualidad sea la ciudad más contaminada del planeta y precisamente en una región que se vende a si misma como una reserva de vida. Pasan los años y no se toman las decisiones que corresponden para solucionar el tema. Los intereses creados invocan la leña y sus derivados como solución al tema y todos sabemos que la única manera de solucionar la pesada problemática ambiental de Coyhaique, es implementando las energías no convencionales, el resto es ideológico y codicioso.

 

El litoral cada día esta más contaminado por las salmoneras, poniendo en riesgo sus sustentabilidad y de seguir con la proyección actual, es fácil predecir que en pocos años estará destruido por la contaminación. En el sur, el turismo y la minería estan destruyendo la forma y el fondo del territorio, con autoridades que creen que el mayor problema es la falta de conectividad y eso es una falacia. Si se lograra más conectividad con los actuales parámetros de contaminación, el problema ambiental sería redundante. El mayor problema que tiene Aysén en la actualidad, es su forma de relacionarse con el medio ambiente en todos sus niveles y de seguir así, en una década pasará a ser -lo que pudo ser y no lo que debería ser-.

 

Las actividades productivas relacionadas con el medio ambiente y los recursos naturales están sobrepasadas en sus capacidades de carga y la teoría que el mercado lo regula todo, es y será siempre un arma de doble filo para el territorio de Aysén que depende del buen manejo ambiental para desarrollarse con sustentabilidad. La región necesita por sobre todas las cosas un gobierno regional, municipalidades, autoridades y congresistas responsables para enfrentar el mundo de los intereses creados y cuidar el medio ambiente territorial como corresponde y con proyección social. Creo no estar equivocado, que se esta haciendo más que necesario reevaluar el formato de lo que se esta haciendo a nivel productivo y en prestación de servicios turísticos y proyectarlo de acuerdo a las características que posee la región y que esten de acuerdo con la ventajas comparativas y la denominación de origen que ofrece Aysén.

 

Es vital en materias de desarrollo regional, entender hasta dónde se puede llegar con el formato productivo y respetar las capacidades de carga de las diferentes actividades. En la actualidad por no tener estudios serios y profesionales, la relación con el medio ambiente se ha transformado en un tema de sobrevivencia y como tal, debe tenerse la proyección de integrarlo al modelo. De seguir superándose las capacidades de carga como esta ocurriendo en la actualidad y sin contar con planes estratégicos de desarrollo regional, terminaremos perdiendo la poca sustentabilidad que todavía le queda a la región.

 

El concepto de capacidad de carga en la actualidad ha adquirido ribetes de importancia vital y se ha transformado en el gran dilema que debe solucionarse en Aysén, transformando su estudio en una herramienta vital para el el manejo sustentable de las actividades productivas y de servicios, al evaluar en forma realista y no utópica, los impactos en el medio social y ambiental; entendiendo que muchas veces -menos es más-.

 

El estudio de las capacidades de carga no es más que el cálculo de hasta dónde se debe llegar en los porcentajes de intervención territorial y social, para lograr una producción armónica y con sentido común, para generar una relación armónica entre los diversos factores y con una base de sustentación más realista y que de acuerdo con las ventajas comparativas, conjugando costos, comercialización, lucro, porcentajes, protección ambiental y social, a través de una metodología que permita producir integralmente y bajo parámetros sustentables.