12 Agosto 2019

AYSÉN NO PUEDE TRANSFORMARSE EN TERRITORIO EXTRACTIVISTA: SERÍA UNA TREMENDA IGNORANCIA POR PARTE DE LA AUTORIDAD

ANDRES GILLMORE
ANDRÉS GILLMORE

Muchas veces resulta complicado para muchos entender y es entendible, que los territorios necesitan balance y armonía para desarrollarse sustentablemente y con proyección de futuro, como sucede con nuestro cuerpo y su funcionamiento biológico, que al más mínimo detalle que no funcione correctamente y no tengamos balance y armonía, empezamos a sufrir los embates de la enfermedad, que nos obliga casi que inmediatamente hacer la consulta con un médico experto en el tema y una gran mayoría deja de hacer muchas otras cosas para tener un seguro de salud, que le permita remediar cualquier anomalía lo más rápidamente posible. Con los territorio sucede lo mismo; solo que no pueden ir al medico por si mismos, necesitan que otros lo hagan por el y la decisión de ir al medico se esta aplazando desde 1989 a la fecha y así estamos.

Los territorios son sociales por sobre todas las cosas, de todos pero al mismo tiempo de nadie, haciendo que la falta de balance y armonía de los modelos productivos pase desapercibida por muchos años, incluso por décadas, hasta que el desgaste es tan fuerte, tan exacerbado, que sobreviene la crisis ambiental y en términos casi que catastróficos podríamos decir, que pasa a afectar negativamente a los seres humanos que viven y se desarrollan en los territorios y todo para sostener un modelo productivo que carcome el medio ambiente a más no poder; pero eso si, con grandes dividendos económicos para los dueños y los intermediarios.

Chile, de norte a sur y de cordillera a mar se sustenta en modelos productivos, que si hiciéramos una analogía entre el fundamento de los territorios y los seres humanos, seria como si los seres humanos hiciéramos actividades que a exprofeso que nos enferman de cáncer y de muchos tipos. Seguramente, con un cuerpo joven es posible hacerlo por un tiempo determinado y salir airoso y con la cuenta bancaria llena; pero el desgaste del paso de los años con actividades contaminantes, hace que finalmente nos enfermemos y muramos de cáncer, con un sufrimiento para nosotros mismos y los que nos rodean.

La minería, la salmonicultura y la industria forestal, son actividades que contaminan todo lo que tocan y es el equivalente al cáncer en los seres humanos. Las familias en este caso serian los que habitan los territorios y eso en si mismo es terrible. Porque determinan la funcionalidad de un país, quitándole toda posibilidad de ser sustentables en el tiempo.

En los años 90 ya se hablaba y se debatía en conciencia con informes profesionales de investigación de destacadas universidades de Chile y el mundo, que estas tres actividades productivas, que se habían transformado en la base de sustentación del crecimiento y de la riqueza de los poderosos de Chile, en algún momento deberían ser desechadas y recicladas con procesos de las nuevas tecnologías y los nuevos fundamentos de desarrollo, ya que era notorio que en el norte la minería tenia todo contaminado y destruido en los territorios intervenidos; que las salmoneras para mejorar los rendimientos no respetaban las capacidades de carga de las jaulas, y para que ellos fuese posible, usaban químicos y antibióticos, contaminando el fondo marina. Era sabido que las forestales con los monocultivos de pino y eucaliptoS, estaban interviniendo terrenos que en el pasado se usaban para la agricultura y que la alta necesidad de agua por los monocultivos terminaría por afectar la vida de las comunidades, al consumir las reservas de agua subterránea, que estaban para las comunidades.

También se hablaba y muy seriamente en los años 90, del calentamiento global producido por el cambio climático y sobre las medidas que debian tomarse, para que el 2020 nos pillara bien posicionados y debatimos que la crisis que estaba por venir, podría fortalecernos y transformarnos en el futuro desde el fin del mundo, con medidas paliativas de reconversión tecnológica en nuevas actividades productivas, fortaleciendo el cambio del paradigma del desarrollo productivo en Chile como una necesidad de sobrevivencia, otorgandole mayor énfasis al cuidado y defensa del medio ambiente y del desarrollo sustentable de las comunidades, que básicamente reconocemos como en la nueva base de sustentación que necesitaba el Chile del futuro; aprovechando las ventajas comparativas que poseíamos, ante su diversidad territorial y climática, aprovechando positivamente que éramos un país de dimensiones pequeñas, más fáciles de trabajar. En fin….

Todo lo que se esta debatiendo en la actualidad en lo referente al cambio climático y la crisis existencial del modelo productivo chileno en todas sus dimensiones, se ha estado hablando concienzudamente desde el inicio de la década de los 90 del siglo pasado. La diferencia esta, en que en los años 90 teníamos 30 años de tiempo para hacerlo y en la actualidad esos 30 años pasaron y estamos en una crisis muy profunda en forma y fondo y en estado terminal y sin ningún horizonte en el cual podamos redefinir, ante un gobierno que le interesas bien poco el bien del país y si el des sus intereses creados y por empresas y transnacionales, que ven el territorio regional, como un reservorio para enriquecerse.

A pesar que tenemos conciencia de la importancia del tema ambiental y que el cambio climático nos esta afectando de manera concluyente y que muchos de los estamentos decisorios, incluso en el gobierno y en el congreso dicen tener conciencia de estos temas, hemos llegado al año 2019 y la verdad que poco y nada se ha realizado ante el tema y seguimos como en los años 90: extrayendo carbón, profundizando todavía más la salmonicultura y abriendo nuevas fronteras para la minería y la industria forestal. Osea más de lo mismo. Que sumados a la pesca industrial, hacen que el Chile del futuro no exista.

La explicación a tan aberrante fundamentación en forma y fondo de lo que no hemos realizado tan poco, es que los intereses creados de las grandes corporaciones internacionales mineras, salmoneras y forestales que dominan el país y lo manipulan hacia sus intereses; ponen todo su empeño para que estas actividades continúen como siempre y no perder el mercado y lo que es peor, negando la entrada a las alternativas, negando el cambio climático y la contaminación que producen sus actividades. Porque básicamente les importa bien poco el país y los que lo habitamos y hacen en Chile todo lo que no pueden hacer en sus respectivos países, abusando de la ignorancia muchas veces y otras veces acallando conciencias con pagos en metálico a los gobiernos de turno y a muchos congresistas, para que hagan caso omiso de esta realidad y vendan su conciencia a esos intereses foráneos. No puede ser posible que senadores y diputados se hagan los desentendidos del tema y otros más osados abusando del fuero parlamentario, donde lisa y llanamente se venden a esos intereses y pasan a ser la cara visible de estas corporaciones internacionales.

La región de Aysén dada sus desventajas comparativas ante el Chile continental, lejos de todo y de todos, que en el pasado supuestamente lo desestimó como territorio productivo, por la falta de conectividad terrestre y que la Carretera Austral más que un proceso de desarrollo, fue construida como una senda de penetración para que pasasen tropas y  tanques en caso de un litigio bélico con Argentina. Toda esta realidad, significo que Aysén en la actualidad sea la región menos contaminada de Chile, al no estar intervenida en los grandes porcentajes de otros territorios regionales del país, que literalmente estan destruidos y contaminados; pero eso no quiere decir que Aysén no este contaminado.

Existen polos de contaminación profundos desarrollados por la salmonicultura, que tiene tomado todo el litoral de Aysén desde los años 90 y por ende gran parte de el está contaminado por los manejos salmoneros. Lo mismo ocurre con la minería, demostrando que el estándar productivo de esta actividad es nacional y que en Aysén al igual que en el resto del país contaminan todo lo que tocan. Basta ver la contaminación producida por la Mina El Toqui, en Mañihuales que tira arsénico al río Mañihuales y la Cerro Bayo en Fachinal, a orillas del gran lago General Carrera, que contamino y mucho, afectando la vida de las comunidades al ensuciar el agua con químicos

Por todo lo arriba descrito, que son verdades verdaderas, resulta inconcebible que el gobierno regional de Aysén, utilice como excusa para atacar el desempleo regional apoyando la salmonicultura y hablar de sustentabilidad. Cuando es por todos sabido, que esta actividad fuera de lo que contaminan las aguas y lo que eso representa para la sustentabilidad regional. Además se le suma a la ecuación, las pésimas condiciones laborales que entregan a sus trabajadores. Por algo tienen el más alto índice de accidentes laborales de Chile. Por eso resulta inaudito, que un senador de la república como el senador de Aysén, David sandoval Plaza (UDI), sea el relacionador público de la actividad salmonera en Aysén y pagado con una millonaria dieta por todos los chilenos, a sabiendas por el senador, que con esa actitud esta destruyendo el futuro de una región como Aysén, que depende literalmente de la calidad de su medio ambiente para el desarrollo sustentable de sus comunidades.

El gobierno de Sebastián Piñera, ha demostrado que es más de lo mismo y esta gobernando el país con la misma base de sustentación que se utilizaban en los años 90. Cuando el actual Pdte habla de crecimiento, no es más que profundizar la minería, que busca seguir haciendo de las suyas en nuevos territorios. La salmonicultura avanza a paso firme como si nada ocurriese y está llegando al canal Beagle en la región de Magallanes ampliando sus fronteras a más no poder. La industria forestal sigue bonificado con el dinero de todos los chilenos para sus sustentación y lógicamente buscando seguir ampliando sus fronteras; osea más de lo mismo. Sustentando la sentencia de muerte territorial para el Chile de todos, por la codicia de la clase política, que se deja llevar por los intereses de las grandes corporaciones extranjeras, que por decir a lo menos es para una gran mayoría de chilenos, como traición a los intereses fundamentales de la patria.

Aysén; tiene en la cuenca del lago General Carrera un territorio único y muy especial, que entre otras cosas es la segunda reserva de agua del planeta. Territorio que abarca desde la bajada Ibáñez a 70 km al sur de Coyhaique y llega hasta Caleta Tortel en el Océano Pacífico,con aproximadamente 700 km de Carretera Austral y todo lo que ello conlleva, con una magnifica perspectiva de desarrollo sustentable para sus comunidades, que sumados hacen que esta cuenca sea habitada por unos 15 mil pobladores aproximadamente, realizando actividades como la ganadería, agricultura orgánica, fruticultura, viticultura y el turismo de intereses especiales, que han logrado darle perspectiva y proyección de futuro, con el cuidado de la denominación de origen y el sello verde, que es lo que proyecta estas actividades y que muchas en la actualidad cuentan con sello y certificado de exportación; como la fruticultura que envía cerezas a China y USA. La viticultura, que produce el vino más austral del planeta en la localidad fronteriza de Chile-Chico y el turismo de intereses especiales, que ha posicionado a la cuenca del lago General Carrera, como un destino de calidad y de proyección planetaria, dada su belleza escénica y su calidad ambiental.

En la actualidad todo el futuro de este territorio único para Chile y el planeta, está en vías de transformarse en territorio minero por decisión del actual gobierno. Tanto ha sido la presión ejercida por gobierno para lograr el objetivo; que no dudo en desafectar 3660 hectáreas del Parque Patagonia para entregarlas a una minera extranjera de nombre los Domos en la costa del gran lago General Carrera, que tiene nuevamente en el senador David Sandoval Plaza (UDI) como el representante emblemático de la empresa ante los medios, que manipulo a más no poder a la opinión pública para lograr la desafectación con el ministerio de Bienes Nacionales, justificando la consolidación de estas actividades contaminantes y atentatorias para la proyección de futuro de Aysén.

Aysén no puede permitirse que los intereses creados de las grandes corporaciones mundiales, manipulen su territorio y se instalen más mineras y más salmoneras y que la industria forestal tenga intenciones de allegarse, bajo el mentiroso pretexto de suplir la cesantía. Estas actividades productivas estan basados en la codicia de invertir poco y ganar mucho, para enriquecer a sus dueños que viven en los países desarrollados y destruir nuestra hermosa y querida región de Aysén, por intereses nefastos.

La cuenca del lago General Carrera no puede transformarse en territorio minero y Aysén en zona extractivista; SERIA UN TERRIBLE ATENTADO PARA LA PROYECCIÓN DE LAS COMUNIDADES DE AYSÉN Y LA SUSTENTABILIDAD DEL TERRITORIO COMO UN TODO.