5 Diciembre 2018

CUANDO CRECER ES RETROCEDER

ANDRES GILLMORE
Andrés Gillmore

En Chile desde hace décadas los gobiernos hablan de crecimiento y no de desarrollo y con ello tenemos un problema de forma y fondo en cómo se están diseñando las leyes. Con el tiempo se ha transformado en uno de los grandes problemas a los que el mundo ciudadano se esta enfrentando en la actualidad, al confundir crecimiento con desarrollo a sabiendas que son dos etapas diferentes y todo por medio de la manipulación ideológica de los gobiernos de turno, que más que gobernar por el beneficio de país, gobiernan para los intereses empresariales, olvidando que crecimiento es cuando a las empresas les va bien y desarrollo, es cuando las empresas traspasan ese crecimiento a la sociedad, en forma de buenas relaciones medioambientales, laborales, estableciendo mejoras en salud, educación, legislando para que las administradoras de fondos de pensiones (AFP) entreguen jubilaciones dignas a los trabajadores teniendo como base sueldos justos, entre otras cosas.

Lamentablemente en la actualidad estamos sufriendo las consecuencias de una visión del pasado en el mundo del futuro en la forma de determinar el modelo y vemos como las leyes que son diseñadas en el Congreso, tienen como objetivo beneficiar los intereses empresariales; tenemos ejemplos claros con la ley de Pesca, que privatizo el mar; la de Medio Ambiente que permite que las mismas empresas realicen sus Estudios Ambientales y que las evaluaciones y las decisiones sean manipuladas; esta la ley del Royalty Minero, que le entrega millones de dólares a las mineras; y no nos olvidemos de la Ley Forestal 701 que bonifica la actividad; que no es más que crecer sin desarrollarnos y que estas empresas se enriquezcan en detrimento de la ciudadanía, que explican mucho de lo que sucede en lo que a desigualdad se refiere en el país y la enorme crisis existencial que vivimos en la actualidad.

Todo el modelo económico Chileno esta sustentado en que las empresas obtengan grandes beneficios y que los ciudadanos esten para servir esos intereses, porque presupone que si a las grandes empresas les va bien, “le irá bien a la ciudadanía” conocido como “ la teoría del chorreo”; pero todos sabemos que eso no es así y que cuando a una empresa le va bien, es simplemente porque de alguna manera esta pasando a llevar una serie de intereses ciudadanos. Chile es un país con bajos sueldos, con un costo de vida altísimo, incluso más alto que una serie de países desarrollados de Europa y el cobro de impuestos es bajo para las empresas, pero alto para los ciudadanos, con pagos del 19 % en todos los productos que consume y utiliza, además con contribuciones altas a la propiedad, impuestos al combustible y por el uso de las carreteras y sin embargo no existe el impuesto al lujo. Además tenemos el Congreso mejor remunerado de la OCDE, bajo la premisa que eso es precisamente para evitar la corrupción y todos sabemos que nuestros políticos son igual de corruptos y insaciables.

El modelo tampoco relaciona la variable climática y ambiental, porque al hacerlo las empresas perderian rentabilidad y por lo tanto no es tomada en cuenta con la seriedad y el profesionalismo que requiere y eso que estamos viviendo en la actualidad los embates de esta dura realidad en casi todas las regiones del país. Pasan las diferentes administraciones por la Moneda y el tema no es relacionado a la estrategia del modelo económico-productivo y no existe ningún plan de contingencia, porque los intereses creados de las grandes empresas transnacionales afincadas en el país, no ven con buenos ojos que se cambien los formatos de producción y para evitar esos problemas, intervienen los procesos decisorios y manipulan todo lo que vaya en el sentido de ponerle valor agregado a los recursos naturales que poseemos.

En la actualidad nos encontramos con que el segundo gobierno de Sebastián Piñera, en vez de ir por un desarrollo sustentable y marcar una impronta renovadora en el quehacer productivo nacional tomando en cuenta esta realidad, opta por crecer a como de lugar y no hacer el esfuerzo de adaptar la estrategia a las necesidades y aplica la misma lógica del pasado en pleno siglo 21, solventando todo el proceso económico en la extracción de los recursos naturales, que es cuando crecer es retroceder, profundizando aun más el subdesarrollo, al no realizar el cambio de paradigma del modelo y la innovación de los formatos productivos.

La estrategia del actual gobierno, es continuar con el modelo extractivista en la explotación de los recursos naturales, sin importarle la sustentabilidad futura y vemos como mineras, salmoneras y forestales se han transformado en la piedra angular de la propuesta del gobierno, que no es más que seguir profundizando la inoperancia de la proyección de futuro, dando continuidad a la insustentabilidad y sigamos siendo un país subdesarrollado y que no esta en vías de desarrollo. Estos tres formatos productivos en vez de retrotraerse cómo seria la lógica, van por más y se les estan abriendo las fronteras a territorios que hasta hace poco estaban libres del extractivismo y donde las comunidades estaban logrando salir adelante con sustentabilidad y proyección de futuro, pero con el proceso que esta implantando el gobierno, quedan automáticamente amenazadas por las grandes transnacionales y eso en si mismo raya en el delito dado el contexto actual.

La alteración del clima obliga queramos o no a entender las repercusiones negativas de no activar un plan de contingencia que perdure en el tiempo. Si bien la problemática ha sido de forma involuntaria con base en la ignorancia de ciertas variables en el inicio del proceso en los albores de los años 80; en la actualidad al no tomarse medidas ante un hecho comprobado científicamente, deja de ser involuntario y pasa a ser calificado como delito, cometido por todos aquellos que tienen la responsabilidad de tomar las medidas correspondientes y no las toman, simplemente para hacer prevalecer intereses empresariales foráneos.

En los países en vías de desarrollo como es el caso de nuestro querido Chile, las comunidades menos favorecidas son tremendamente vulnerables ante el cambio climático y la falta de sustancia del modelo económico del gobierno, que no se dignan a producir el cambio de paradigma que se necesita. Sin embargo, la intensidad de los eventos climáticos ha venido a trastocar todos los niveles de la sociedad chilena a través de inundaciones, tormentas, ondas de calor, etc, grandes sequias, etc, que demuestran que las previsiones no son suficientes para un Chile que geográficamente se complica y mucho por la cercanía a la Antártida, en la que todos sabemos es un continente que se esta descomprimiendo por el calentamiento global y nada se hace ante esta variable de relevancia para el futuro de todos los chilenos.

Los programas de gestión por el cambio climático tienen el tiempo en su contra y es dejada de lado para hacer valer intereses económicos que en la actualidad son impropios. A nivel científico se esta investigando afanosamente para entender los mecanismos que producen los fenómenos naturales, que estan alterados por el calentamiento global y que nos dan de lleno en nuestras rutinas diarias. Los científicos han ido incorporando nuevos elementos a los complejas problemáticas que se suceden, para proponer medidas de mitigación y de adaptación de las estrategias de desarrollo a esta nueva realidad, para mejorar la calidad de vida de las comunidades y promover la adaptación de los modelos económicos; que queramos o no, nos lleva a tener que involucrarnos en prácticas ambientales armónicas y balanceadas entre la administración pública y la privada, para el desarrollo de modelos de producción y de servicios más confiables si queremos futuro y sustentabilidad.

La vulnerabilidad de nuestro medio ambiente se hace cada día más evidente, pero por increíble que pueda parecer en pleno siglo 21, las autoridades que toman este tipo de decisiones, están más preocupadas por el futuro inmediato de sus relaciones empresariales y políticas, que ir por las acciones que deben implementar y quedan aplazadas para que un posible futuro gobierno vea el tema y así vamos viendo como pasan los años……..

El cambio climático en un país de las características de Chile, perfectamente podría tomarse como una interesante oportunidad de marcar la diferencia y desarrollar tecnología de punta para revertir los déficits sociales acumulados y encaminar al país hacia la necesidad de avanzar hacia un consenso sobre el tema y entender la urgencia del problema. Las propuestas de adaptación implican necesariamente reconocer el objetivo, en un territorio nacional considerado con la mayor potencialidad energética renovable del planeta, reivindicando el papel de la ciencia para entender la dinámica del clima en un territorio con magníficas posibilidades de marcar una diferencia positiva, para crear el sustento y fomentar la inclusión y el apoyo financiero para hacer integral el desarrollo económico con el productivo y corregir los nacientes conflictos sociales que se están gestando por la incoherencia administrativa ante la nueva realidad.

El clima ha experimentado transformaciones a lo largo de la historia, que están relacionadas con las variaciones solares, orbitales, meteoritos, que sumados a los aspectos internos de composición de la atmósfera, de las corrientes oceánicas, al campo magnético terrestre y las actividades humanas. El sistema climático de la Tierra es complejo y interactivo, al constar con elementos que están presentes en la atmósfera, en la superficie terrestre, en los cuerpos de agua y en los organismos vivos que habitamos el planeta y existe la necesidad de implementar un modelo de desarrollo que los tome en cuenta.

El estudio del clima se ha venido haciendo a través de la historia de la ciencia. En el siglo XVII se observó que la atmósfera se comportaba como un invernadero, permitiendo el paso de radiación y que se retenía parte de ese calor. Esta observación fue complementada dos siglos después, dejando en evidencia el aumento de la concentración de gases radiativamente activos, como el CO2 y el NH4, que producen el cambio climático y los científicos pasaron a usar cálculos matemáticos que establecieron que al doblar la concentración de CO2 atmosférico, la temperatura media global aumentaba, asociando este fenómeno a la quema de combustibles fósiles y el efecto invernadero producido.

En la actualidad la atmósfera recibe alrededor de 118 gigatoneladas de CO2 al año procedentes de la quema de combustibles fósiles, alterando la composición del suelo por las quemas de los bosques, por la respiración de las plantas y por la respiración del mismo suelo. De este CO2 que es liberado a la atmósfera, a los océanos, a las plantas, se absorben alrededor de 113 Gton/año, que de acuerdo con los cálculos establecidos, dejan en evidencia un diferencial entre el CO2 calculado y el CO2 medido en la atmósfera, poniendo de manifiesto un vacío en el conocimiento del ciclo del carbono según los expertos en el tema. El diferencial anual omitido en la medición entre el CO2 emitido y el absorbido, además del calentamiento global, ha producido cambios de gran relevancia en los patrones de precipitación y en el sistema atmosférico; que sumados a los problemas ambientales por la deforestación, la pérdida de la diversidad, el empobrecimiento de las comunidades, la degradación de los territorios por la contaminación y la disminución de las fuentes de agua dulce para consumo humano, sumando la contaminación de los mares y el declive de la capa de ozono y los contaminantes orgánicos persistentes en los organismos vivos modificados, terminan produciendo nefastas consecuencias en el Modelo de Crecimiento cortoplacista que propone el actual Gobierno; en un Chile intervenido a más no poder por el calentamiento global.