8 Junio 2020

Cumpleaños de Rosita Serrano de Chile y “Carpe diem”

devia
FRANCISCO DEVIA ALDUNATE
Diplomático y abogado

108 años cumpliría Rosita Serrano de Chile el 10 de junio. Y destaco “de Chile”, porque ella siempre firmó así. Un Chile que la conoció y la reconoció poco, en su momento, pero que -en los últimos tiempos- se ha sorprendido con la diva más grande de su historia, y cuya vida personal y artística, fue dada a conocer a través del documental “Rosita Serrano, la Favorita del Tercer Reich“ de Paolo Berthelon -disponible en YouTube- y por diversos artículos y columnas que comenzaron a aparecer con motivo de dicho documental. En ese marco, destaco el libro “Rosita Serrano la cantante chilena del Tercer Reich”, de los periodistas Mariana Marusic y Maximiliano Misa

¿Por qué se puede afirmar que Rosita Serrano fue una verdadera diva, al estilo de Greta Garbo y Marlene Dietrich? porque Rosita no solo tuvo una voz y un talento excepcional, además era atractiva, elegante y culta, pues hablaba con fluidez más de cinco idiomas y se las “arreglaba” en tres más. Es decir, exhibía una elegancia con contenido.

Tenía, según propia definición “buen carácter y mal genio”, una diferencia sustancial y contradictoria, que hablaba de una persona alegre y amistosa, que podía explotar de tanto en tanto, y como decía su compañero de los últimos tiempos, Will Williams “vivir con Rosita es como caminar por un campo minado y siempre pisar la mina…”. Según me contara una de sus más apreciadas amigas, Rosita era especialmente belicosa con aquellas personas que con una cuota de poder, explotaba al prójimo, y despreciaba a los siúticos y arribistas.

En tiempos del plástico, de lo desechable y de “divitas” pasajeras, Rosita puede enorgullecernos, como un clásico que poco a poco recupera su brillo y su posición. Una vida de novela, sin cálculo, que la llevó desde la Alemania de los años 30, de Adolf Hitler, a la Alejandría del Rey Faruk, y a una cosmopolita ciudad de Nueva York, para terminar sus días, viviendo de la generosidad de los amigos, frente a la iglesia de Santa Ana.

Por lo anterior, cabría recordar que en plena Segunda Guerra Mundial, en los años en que la Alemania Nazi triunfaba en los campos de batalla, Rosita desafió a los jerarcas del Tercer Reich y con cero cálculo político, muy propio de ella, ofreció un concierto en Suecia, auspiciado por el propio Rey de Suecia, para los niños huérfanos y judíos de ese conflicto bélico. Esa decisión le ocasionó tener que huir de Alemania pues había sido “fichada” por la Gestapo.

Si bien fue su osadía la que la llevó a las alturas, su enorme generosidad hacia sus seres queridos y poco sentido práctico, la hicieron perderlo todo. ¿Todo? No, la verdad es que Rosita perdió la fortuna, pero siguió siendo siempre Rosita Serrano y cuando alguien le reprochó ser decadente ella respondió “solo puede ser decadente, quien alguna vez fue, y yo fui”.
Pero te equivocaste Rosita, no “fuiste”, “eres”, Rosita Serrano de Chile, sorprendiendo a las nuevas generaciones con una historia y un talento, que no se repetirán.

Finalmente, Rosita vivió apasionadamente, desde el comienzo hasta el fin de su vida, siguiendo, sin saberlo, el consejo que el profesor John Keating (Robin Williams) les diera a sus alumnos en la película “La Sociedad de los Poetas Muertos”. Creo recordar que al comenzar la película, reúne a sus alumnos y les pide que vean unas fotografías antiguas de los ex alumnos del Colegio. Acercándose a ellos, les dice casi susurrando: carpe diem, que significa “toma el día” o “vivir el momento”. La película precisamente trata sobre la importancia del tiempo, de las convicciones, de poder soñar y creer en uno mismo, porque todo se puede alcanzar.

Puedo afirmar con convicción, que Rosita Serrano seguramente habría sido una de las mejores alumnas del Profesor Keating, y socia fundadora del Club de los Poetas Muertos.