18 Febrero 2019

EL EGOCENTRISMO NACE DEL TRIUNFALISMO PERSONAL

Hugo Pérez
HUGO PÉREZ WHITE
PROFESOR

La fiebre triunfalista ha llegado para  quedarse en nuestro país y ya tenemos a algunos famosos que  se han convertido en privilegiados del sistema económico imperante, que incentiva y aplaude el individualismo exacerbado y eso lo podemos apreciar constantemente en algunos medios visuales de comunicación y también en las esferas de algunas instituciones deportivas donde las empresas  que participan en el proceso de contrataciones no escatiman esfuerzos económicos para satisfacer las demandas que “las estrellas” exigen por su profesionalismo y lo mismo sucede con algunos rostros de la televisión que de la noche a la mañana saltan a la fama sorprendiendo a la opinión pública con jugosos contratos donde el mercado ejerce su  influencia tentadora y exalta los egos existentes y a los que quieren subirse a esta escalada triunfalista hacen denodados esfuerzos en conseguir sus objetivos.-

Algunos personajes manifiestan públicamente que sus millonarias contrataciones mensuales son  insuficientes dada su popularidad y eficiencia en el trabajo que realizan y que han conseguido tras muchos  años de trabajo y así van subiendo en la pirámide salarial sin saber en realidad cuál es la cúspide que  quieren alcanzar.-

La equidad aún no  ha llegado a nuestro país y las diferencias salariales son excesivamente distorsionadas aún y no se entiende cómo algunos  trabajadores  pueden alimentar a sus familias con ingresos mínimos que la ley les otorga y además optar a tener acceso a una buena educación, a una atención eficiente en salud y además para usufructuar de una sana diversión en el uso de su tiempo libre.-

Existen  sueldos de algunos funcionarios públicos y privados que superan con creces las expectativas de muchos trabajadores y estas cantidades estratosféricas se comentan y rebotan tan frívolamente en quienes las escuchan y hasta juegan con ellas mentalmente como si estas cifras estuvieran dentro de su escasa imaginación financiera.-

La inmensa mayoría de la gente trabajadora nunca ha tenido contacto con tan abultadas sumas de dinero a menos que la suerte los haya acompañado alguna vez en sus vidas con un suculento premio obtenido en algún juego de azar y lo mismo le sucede a algunos afortunados de la suerte que han caído en la majestuosidad del dinero que todo lo consigue y después de un gran despilfarro y de darse la gran vida, han vuelto a codearse  con la pobreza desde donde provenían quedando más conmocionados emocionalmente por el cambio brusco experimentado en inesperadas circunstancias.-

En algún instante se habló  de la necesidad de entregar a los trabajadores un  salario ético mínimo que les permitiese  vivir con relativa tranquilidad y afrontar con dignidad el bienestar de sus familias y esa falacia verborrágica aún sigue rondando en los agoreros de siempre que les conviene mantener las ilusiones  porque a la larga se pueden sacar buenos dividendos de estas esperanzas que nunca llegan.-

Las opiniones de destacados políticos, dirigentes gremiales y altos dignatarios de las diferentes creencias religiosas han sido

coincidentes  respecto a la imperiosa necesidad de incrementar los ingresos familiares para ir acortando progresivamente la brecha salarial que actualmente existe en nuestra sociedad y  sugieren implementar   sustancialmente los actuales sueldos y romper en esta forma la inequidad existente.-

Algo está pasando en nuestro país que  no nos permite  visualizar el problema económico que nos afecta o no queremos darnos por aludidos de la real magnitud de la situación provocada por esta  distorsión económica que  efectivamente existe y más aún cuesta comprender los alcances que puedan tener  estas diferencias en momentos de crisis económica mundial y que puede afectarnos a todos en igual medida y más  duramente a los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad.-