21 Junio 2020

La industrialización de Aysén, atenta contra los intereses de sus comunidades y su sustentabilidad.

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ANDRES GILLMORE
Ex dirigente Vecinal de la Cuenca del lago General Carrera, en Río León y Puerto Guadal. Fundador Corporación Costa Carrera Actual Past-Director.

Siempre han existido aquellos que ven en la industrialización una gran oportunidad de enriquecimiento ilícito y muy especialmente las transnacionales extranjeras, que hacen en Chile precisamente todo lo que no harían o no pueden hacer en sus países de origen. Los ejemplos en Chile están a la vista. La industria Forestal, Salmonera y Minera, han abusado de este planteamiento desde 1989 a la fecha, destruyendo el país en forma y fondo, abusando del medio ambiente, del territorio y abusando de la pobreza de las comunidades. Incluso por medio de los aportes reservados, estos intereses han tenido la desfachatez de comprar a senadores y diputados, para amañar las leyes, gastar lo menos posible y obtener las máximas ganancias posibles, como lo haría un buen economista de la  Universidad Católica o de Chicago en Estados Unidos y así estamos; con un país con una severa crisis ambiental de Arica a la Antártida, al ser estas actividades insustentables en el tiempo y en plena pandemia del Coronavirus.

Teniendo en consideración la trascendencia de lo arriba mencionado, en 1993, a orillas del gran lago General Carrera en el sector donde el gran lago, que más parece un mar interior, cambia su nombre a Bertrand; una tarde de invierno del mes agosto ante un buen fuego, un grupo de vecinos de la cuenca del lago General Carrera de la costa sur, se reunieron para hablar de temas serios y del futuro del territorio desde Villa Cerro Castillo a Caleta Tortel. Estaban esa tarde: Hugo Rodriguez Didier, Pablo Carrasco, Ricardo Hein Bahamonde, Alvaro Ríos, Juan Carlos Roncagliolo, Alejandro del Pino, Orlando Scarito, Gunther Schafer, Julio Garrido Bartch, Alejandro Brautigam, Emilio Márquez, Niky Schafer y Andrés Gillmore. Se habló de la belleza y la magnífica perspectiva de las comunidades que la componen si se hacían las cosas bien y con altura de mira, de un territorio, que en ese entonces estaba en plena crisis existencial e histórica, al haberse perdido los poderes compradores de lana y ganado para faenación, al asociarse Chile al Mercosur.

Se llegó a la terrible conclusión que más temprano que tarde, este territorio de gran proyección de futuro, debido a su inigualable calidad ambiental y escénica, aliado a una cultura comunitaria de excepción, se vería intervenido por los intereses extractivistas que perseguirán a como dé lugar la INDUSTRIALIZACIÓN DE AYSÉN y enriquecerse a costa del territorio. No teníamos dudas dados los otros ejemplos nacionales y muy cercanos por lo demás en las regiones de Los Lagos y Los Ríos y como no, esos intereses llegarían a la cuenca y no dudarán en usurpar y sin importar la destrucción y la contaminación que pudieran crear para las comunidades que habitaban el territorio. Ya en ese entonces era público que la Minera El Toqui de la familia Walker, contaminaba el río Mañihuales. Los salmoneros hacían gestiones para entrar en el litoral de Aysén con el gobierno de Ricardo Lagos  Escobar y se luchaba contra el proyecto energético ALUMYSA en la comuna de Puerto Aysén. Con esos ejemplos, era indudable que no queríamos por ningún motivo para la cuenca del lago General Carrera ese terrible destino, porque entendíamos, que lo que estaba sucediendo desde Puerto Montt al norte, con altos grados de contaminación ambiental y destrucción territorial no podríamos admitirlo para esta cuenca maravillosa que tanto amábamos y que amamos hasta los días de hoy.

Se decidió ese tarde de invierno, que nos organizariamos para salvaguardar el territorio para las comunidades y defender la proyección de futuro, la denominación de origen y el sello verde que otorgaba este magnífico y único territorio y que la INDUSTRIALIZACIÓN de la cuenca del lago General Carrera, iba en total contrasentido del bien vivir de las comunidades y destruirían el magnífico potencial ganadero, agrícola, frutícola, turístico, escénico y ambiental. Para ello, formamos la primera Junta de Vecinos del Lago General Carrera y trajimos a Ricardo Cahiun, el representante del Registro civil de Puerto Guadal y nos conformamos como Junta de Vecinos.

En 1994 nos transformamos  en lo que se reconoce en la actualidad como la Corporación Costa Carrera hasta los días de hoy. Entramos en una batalla y muy enconada por lo demás, en contra de los salmoneros, que querían intervenir esta cuenca. Para impedirlo no tuvimos otra alternativa que enfrentar los intereses creados de aquellos que quieren INDUSTRIALIZAR la región. Ya en esos tiempos el hoy senador UDI, David Sandoval Plaza (en esos años alcalde de Cochrane) se destacaba como defensor del proyecto ALUMYSA, de los salmoneros y del incipiente proyecto HidroAysén; que pretendia intervenir los ríos Pascua y Baker con represas.

Luego de 6 años de una ardua y extenuante batalla, logramos impedir la entrada de los salmoneros y dos años después se declaró el virus ISA, que vino a demostrar que la batalla no había sido en vano, al haberse salvado la cuenca del lago General Carrera de ser contaminada por ese virus letal para la vida orgánica del lago. Una cuenca que además es compartida con Argentina y que posee un tratado de cuencas compartidas vigente con Argentina desde 1991 a la fecha y que suministra agua domiciliaria y productiv a las comunidades de la cuenca, tanto chilenas como argentinas.

Poco y nada pudimos celebrar el gran logo de haber parado los intereses salmoneros y haber logrado la primera ZOIT (Zona de interés Turístico) de Chile y con esa herramienta impedir la entrada de los salmoneros el año 2000. Un proyecto realizado y desarrollado con Sernatur Aysén, Minvu Aysén, Universidad Catolica de Santiago y la coordinación de la Corporación Costa Carrera. Paralelamente mientras entablamos la defensa de la cuenca en contra de las salmoneras, la empresa Minera canadiense, Cerro Bayo Mining Company, aprovechándose de la crisis y a escondidas, entró en el sector de Fachinal en laguna Verde, con un proyecto minero y nada  pudo hacerse para impedirlo o fiscalizarlo, a pesar que sabíamos que era igual de contaminante que la salmonicultura, pero estábamos en otra esa es la verdad.

Desde el vamos esta minera canadiense empezó a contaminar Fachinal y laguna verde y el sector del lago General Carrera con sus procesos productivos. Un año después, entramos en la gran batalla en contra de HidroAysén. Batalla que nos costó 16 arduos años de un largo proceso, para impedir el represamiento del río Baker y Pascua y paralelamente enfrentamos a la minera Cerro Bayo.

Finalmente en el 2017, se logró definitivamente que HidroAysén desistiera de su intención y como Corporación Costa Carrera, extenuados pero contentos por el gran logro. Paralelamente pusimos sendas denuncias en contra de Minera Cerro Bayo en Sernageomin, por malos manejos ambientales, laborales y técnicos. Sernageomin siempre respondía por oficio regular, que todo estaba en orden, que no nos preocuparamos, aunque lo que se veía era todo lo contrario. Lamentablemente el invierno del 2017, desaparecieron una tarde de sábado dos muchachos de Puerto Sánchez, que trabajaban como eléctricos en la mina. La desgracia ocurrió a 900 metros de profundidad bajo de laguna Verde. El pique había sido invadido por el costado norte por el agua desde el lago General Carrera al no haberse construido la mina como correspondía; los muchachos no tuvieron ninguna oportunidad de salvarse, al no contar con las mínimas condiciones de seguridad y menos un refugio al cual acudir. Por supuesto que ahora si dado lo terrible de la situación, apareció Sernageomin, políticos, Intendente, alcalde, diputados y senadores, incluso hasta la misma ministra de minería de la época, la señora Aurora Williams Baussa del Partido Radical y representante de Andrónico Luksic en el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Se constató, que eran ciertas las irregularidades que habíamos denunciado en su momento en Sernageomin y además se descubrió una serie de irregularidades más, como que la minera no había presentado el estudio de impacto ambiental (EIA) para explotar los nuevos piques. Cuento corto: la mina fue cerrada definitivamente. Dejando un lago General Carrera contaminado, una laguna verde transformada en dique de cola y pozo de relave y dos muchachos muertos por los malos manejos laborales y todo PUDO HABERSE EVITADO.

Como Corporación Costa Carrera, a pesar de estar dolidos con la institucionalidad vigente y con los diputados de la época, David Sandoval Plaza (UDI) e Iván Fuentes (independiente DC) que no cumplieron con la primera obligación de un diputado, que es fiscalizar y que la institucionalidad solo reaccionó con la desaparición de los muchachos de Puerto Sánchez y se entendió además, que era lamentable que alrededor de 120 mineros quedaban sin trabajo por el cierre de la mina. Pero eso era incomparable, en que la cuenca renacía para sus comunidades después de 25 años de arduo trabajo para sacar las producciones que contaminaban esta masa de agua y que se había dejado en el camino a grandes intereses corporativos y políticos y poderosas transnacionales, aliadas con los gobiernos de turno y gente del congreso, ante formatos productivos que históricamente habían sido una fuente de contaminación para el lago General Carrera y el río Baker (afluente del gran lago) con sus pozos de relave, que después de 30 años aún siguen contaminando el lago General Carrera en las minas de Cristal, Sanchez y Guadal.

Ese mismo año 2017, la cuenca del lago General Carrera era reconocida como territorio de excepción, con la transformación de la Reserva Cerro Castillo en Parque Nacional. Se creaba el Parque Nacional Patagonia y entraba en operación la ZOIT Provincia de los Glaciares en Cochrane. Se renovaba la primera ZOIT de Chile, que fue otorgada el año 2000 por intermedio de la Corporación Costa Carrera y se aumentaba su territorialidad, al transformarse en la ZOIT CHELENKO. Podríamos decir  sin temor a equivocarnos, que los miembros de la Corporación Costa Carrera desde 1994 a la fecha, estábamos orgullosos por las batallas dadas y ganadas, por la sustentabilidad de las comunidades de la Cuenca y la proyección de su sello verde y su denominación de origen. Atrás habían quedado años de intenso trabajo y la pobreza de los años 90 de las comunidades de la cuenca, al haberse perdido la base de sustentación productiva histórica desde la colonización hasta esa fecha (Ganadería) y que a partir de ese 2017 ante el reconocimiento de la institucionalidad vigente, las comunidades aseguraron para sí la base ambiental del territorio, salvaguardando la proyección de futuro y la sustentabilidad de su cultura y forma de hacer, al resguardarse la pureza de sus aguas y la posibilidad cierta de desarrollar actividades tan generosas y sustentables como la misma ganadería en ese entonces complicada, la fruticultura, su agricultura y la reciente viticultura desarrollada en Chile chico y el turismo de intereses especiales, que estaban comenzando a dar beneficios a gran parte de los habitantes de la cuenca.

Pero nada es tan fácil como se cree y lo sabemos muy bien en Corporación Costa Carrera, acostumbrados al rigor de los intereses creados; que muy a pesar de la contundencia de las batallas ambientales ganadas, estos poderosos rivales siempre buscan la forma de liberarse de las ataduras y buscan las debilidades del modelo para superarlo y accionaron a sus representantes en la región y la supuesta liberación de esas ataduras para estos intereses nefastos, vino por donde menos lo esperábamos. Entraron por el lado en donde pensábamos éramos más fuertes. Entraron por el Parque Nacional Patagonia, bajo la atenta dirección del senador UDI, David Sandoval Plaza, y la jurisdicción del ministerio de Bienes Nacionales de la época, que era liderado en ese entonces por el UDI, Felipe Ward (en la actualidad ministro de Vivienda) y llevaron a cabo la operación de iniciar el proceso de INDUSTRIALIZAR EL SUR DE AYSÉN  Y TRANSFORMAR LA CUENCA EN TERRITORIO MINERO, desafectando 5 mil Hectáreas del Parque Nacional Patagonia, manipulando el decreto constitutivo del Parque quitándole 5 mil hectáreas en forma poco transparente, bajo la mentira ideológica de resarcir a pobladores del sector, de terrenos en las veranadas, que habían perdido al haberse creado en la década de los años 70 la Reserva Nacional Jeinimeni, pero con el objetivo de ceder parte de esas 5 mil hectáreas a la minera Australiana Equus y la posibilidad que entraran en estas tierras desafectadas y explotar el subsuelo. Bajo un plan mucho más grande aún, enmarcado en querer transformar definitivamente la cuenca del lago General Carrera en territorio minero y abrir explotaciones mineras también en Puerto Ibáñez y en otros puntos de la cuenca http://www.lasegunda.com/Noticias/Economia/2013/06/856053/fiebre-del-oro-en-aysen-mineras-ya-controlan-635-mil-hectareas

Me he permitido hacer este resumen de la defensa dada por casi tres décadas de la cuenca del lago General Carrera por parte de la Corporación Costa Carrera, para que el lector y la región de Aysén en general entienda, que no es posible aceptar que estos intereses pasen a llevar a las comunidades de esta magnífica cuenca, que es estratégica para la sustentabilidad regional y nacional y muy especialmente para los pobladores del territorio y que es la misma cuenca que salvamos de las garras de HidroAysén. De un territorio, que no merecen el destino al cual los estarian sometiendo estos intereses extranjeros en Chile y que si esos intereses mineros prevalecen y no son anulados como corresponde, las comunidades de la Cuenca desde Cerro Castillo a Caleta Tortel, se verían tremendamente perjudicados y se les estaría quitando la gran oportunidad de vivir una proyección de vida sustentable y feliz, para las actuales y futuras generaciones que están por venir.

NO DEJEMOS QUE ESTOS INTERESES TAN NEFASTOS CONTAMINEN LO QUE NOS QUEDA Y IMPIDAMOS LA TRANSFORMACIÓN DE LA CUENCA DEL LAGO GENERAL CARRERA EN TERRITORIO MINERO.