26 Noviembre 2018

LA INSTITUCIONALIDAD AMBIENTAL NO ENTREGA GARANTÍAS EN AYSÉN

andres
ÁNDRES GILLMORE

No tengo ninguna duda que si Aysén tuviese la capacidad de enfocarse plenamente en el tema de sus ventajas comparativas, ahondara para mejor su denominación de origen, su sello verde y desarrollara sus actividades productivas y de servicios bajo ese paradigma, el futuro de Aysén seria maravilloso y sustentable bajo todo punto de vista y con el tiempo se transformaría en un ejemplo a nivel planetario de modelo sustentable de desarrollo, que permitiría tener la posibilidad de realizar un trabajo ganadero, agrícola, frutícola y turístico bajo una premisa armónica y balanceada, permitiendo que las comunidades pudieran proyectarse sin miedo por el futuro. Estoy seguro que en un par de décadas el nivel de vida subiría considerablemente en la región y todo lo producido dadas sus preciosas calificaciones tendria una alta demanda; sin destruir. Pero por increíble que pueda parecer, existe gente con poder de decisión política, que cree que el medio ambiente y las localidades importan poco, que no es relevante proyectar la calidad escénica y ambiental y que lo único que importa es estrujar el territorio y entregarlos en bandeja a las transnacionales extranjeras para que saquen sustanciosas ganancias a costillas de la territorialidad que es de todos y no solo de unos pocos y eso en si mismo es imperdonable y es alta traición a los valores regionales que no puede pasar desapercibido para gente inteligente y que por sobre toda las cosas ama la región.

 

Por eso me parece inconcebible que un senador de la república como David Sandoval Plaza (UDI), que llegó a Aysén en 1984, que opto por vivir en Chile Chico, que es casado con chilechiquense, que ha desarrollado su vida en Aysén, que se supone puede entender más cabalmente lo que esta pasando con la intervención minera y salmonera, que además tiene acceso al conocimiento científico que demuestran en forma y fondo las aberraciones que se están cometiendo en la actualidad y este apoyando estas actividades, a pesar de todas las pruebas irrefutables que estan sobre la mesa, que lo que estan haciendo las transnacionales mineras y salmoneras en Aysén es aterrador bajo todo punto de vista y no puede permitirse que un senador de la república haga la vista gorda de todas esas irregularidades y que las patrocine y las posibilite. Uno puede entender que tenga relaciones con esos intereses, pero otra muy distinta es avalar como senador la destrucción y la contaminación que ese formato de desarrollo propone y que además argumente que los que no estan con el son anti-patriotas, cuando precisamente es el senador el que esta avalando con su actuar, intereses foráneos, que vienen a la región a hacer todo lo que no pueden hacer en sus países de origen, por actividades que con el pasar de los años desarrollan comportamientos disfuncionales hacia los intereses regionales, que están destruyendo la territorialidad de nuestro querido Aysén, coartando la sustentabilidad de las comunidades y su proyección de futuro.

 

Las instituciones regionales que tienen que ver con la regularización y la defensa del medio ambiente, dado su actuar de décadas donde no supieron defender la región de la irresponsabilidad de proyectos como Alumisa, HidroAysén y Central Cuervo y que permitieron que los salmoneros contaminaran todo el litoral con sus jaulas y la Reserva Nacional Las Guaitecas; en la actualidad no tienen la credibilidad suficiente para certificar que el trabajo esta siendo realizado bajo parámetros serios y profesionales. Existen ejemplos prácticos que demuestran esta realidad y lo peor de todo, es que van en aumento y si no fuese por las organizaciones sociales que han entrado en batalla ante las transnacionales por la sustentabilidad ambiental de Aysén; hace rato que Aysén estaría destruido y sin futuro.

 

Todos los gobiernos de turno sin importar la ideología política que representan, se dejan avasallar por el lobby de las transnacionales; incluso muchos representantes regionales elegidos por el voto popular, tienen la tendencia a venderse a estos intereses y terminan embolinando la perdiz. El gobierno de Sebastián Piñera, ha decidido atacar por lo que en el pasado fue la debilidad de los gobiernos de turno y el de el mismo en su primera administración y entran al ruedo con el discurso que es necesario cambiar la ley ambiental, para entregarle a las comunidades una “seuda participación ciudadana” y “democratizar las decisiones”, introduciendo el concepto de NEGOCIACIÓN TEMPRANA entre comunidades y las transnacionales; aduciendo que lo importante es democratizar la decisión por medio del diálogo previo, para que las comunidades opinen sobre su futuro y según ellos de esa manera “despolitizar” la decisión. Pero la verdad que es todo lo contrario y lo que se hace es repolitizar la decisión maquillándose con un supuesto proceso participativo.

 

Para que se entienda; la intención de este gobierno no es otra que modificar la ley ambiental vigente que no es para nada buena, pero aun peor, es pretender imponer lo que han denominado como el PAC (Participación Anticipada Ciudadana) entre las comunidades y las transnacionales; que no es más que una estrategia burda para joderse a las comunidades del mundo rural, porque eso supondría que antes de realizarse el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que determina si el proyecto es viable o no, las empresas podrían ponerse de acuerdo previamente con las comunidades y bajo el concepto de una ley de la república absorber a las comunidades y dejar fuera de juego los respectivos EIA.

 

No hay que ser muy inteligente que digamos, para saber que al estar de acuerdo previamente empresas y comunidades, los EIA perderían su función de ser y se transformaría en algo inocuo. Tal como esta sucediendo en las comunas de Chile-chico con el alcalde Ibarra y en Puerto Ibáñez con el alcalde Santana en la actualidad. Donde nos encontramos que estos dos alcaldes tomaron la fórmula arriba mencionada (PAC) que pretende implementar el gobierno y han llegado a acuerdos con empresas mineras extranjeras para que estos puedan desarrollar proyectos en sus comunas sin el respectivo (EIA) sin importarles si los desarrollos mineros propuestos cumplen con las condiciones ambientales; si estos dañaran la sustentabilidad de sus comunas o la proyección de futuro de sus comunidades, que en si mismo es un peligro para el futuro regional bajo todo punto de vista. Entendiéndose que estas empresas mineras extranjeras les importa un bledo la región, el desarrollo de sus comunidades o el uso responsable del medio ambiente. Lo único que les interesa realmente, es generar sustanciosas ganancias con la mínima inversión posible y retirarse lo más pronto posible cuando no sea más rentable y si te he visto no me acuerdo.

 

La idea de hacer participar a las comunidades en la decisión ante los grandes proyectos de inversión básicamente es lo que debe hacerse, con la diferencia sustancial, que para dar inicio a un proceso responsable, las transnacionales deben desarrollar el respectivo EIA y luego reunirse con las comunidades para analizar el proyecto con toda la información sobre la mesa y transparentemente, exponiendo lo positivo y lo negativo de la propuesta, reconocer los desarrollos productivos y de servicios de las localidades y en base a ese estudio tomar la mejor decisión para la comuna y la comunidad y que por sobre todas las cosas las decisiones sean de carácter vinculante y que las organizaciones sociales que esten en esa evaluación, cuenten con la asesoría legal correspondiente. Invertir el proceso con el PAC, es una jugada inaceptable que los intereses creados quieren imponer y eso es inconcebible y no es más que una traición hacia los intereses del país y en este caso de Aysén y todo aquel que apoye tal aberración jurídica, significaría sin ponerle ni sacarle, la destrucción de los territorios regionales y en este caso la pérdida de la proyección de desarrollo de Aysén.

 

La región en la actualidad esta modificando para peor sus estándares ambientales y ya no nos sorprende encontrar polos de contaminación en las diferentes actividades y no solo en lo que se refiere a los intereses de las mineras y salmoneras. La fruticultura esta contaminando con el uso de plaguicidas prohibidos; el turismo esta contaminando al cargar de sobre manera los territorios; los municipios contaminan con el mal manejo de la basura y de las aguas servidas de muchas localidades. Hace dos días se dio a conocer un informe trascendental, que dice que el lago General Carrera esta contaminado con el alga Didymo, que es unicelular, que impacta los ecosistemas acuáticos al fijarse en las rocas cubriendo extensas zonas de los fondos de ríos y lagos, al poseer un alto poder de propagación para convertirse en una plaga rápidamente y destruir los ríos y los lagos. Aunque esta la información poco se hace por elevar los estándares y ni siquiera hemos tocado el tema de la contaminación ambiental de Coyhaique y la deforestación acelerada que se esta produciendo de los bosques regionales al ser transformados en leña.

 

Por eso se hace tan necesario realizar un estudio serio y profesional para identificar las diferentes capacidades de carga del territorio como un todo y ver la factibilidad de implementar un Plan de Desarrollo Ambiental, que permita desarrollar sustentabilidad y proyección de futuro de acuerdo con las características de Aysén, su denominación de origen y el sello verde regional que caracteriza a la región a nivel planetario.

 

Esta comprobado que las áreas protegidas y sobre todo en una región como Aysén, mantienen la fauna y la flora silvestre en muy buenas condiciones; que estabiliza los paisajes naturales; mantiene los procesos ecológicos como corresponden y hace que sirvan de base de sustentación social, económica y productiva. Además proporcionan oportunidades de recreación y educación como zonas de investigación científica. Por ello Aysén debe transformarse ante todo en una gran área protegida, obligando a todo aquel que quiera desarrollarse en la región, a tener que respetar el medio ambiente y las comunidades que viven en el territorio.