13 Marzo 2019

LA IRRUPCIÓN DEL CONSEJERO CARLOS CAMPOS SAIGG (RN) ANTE EL TEMA MINERO

ANDRES GILLMORE
Andrés Gillmore

Es indudable que la irrupción del Consejero Carlos Campos Saigg (RN) en el día de ayer con la entrevista publicada en El Divisadero, denunciando sin tapujos la posible intervención por parte de transnacionales mineras la cuenca del lago General Carrera (Chelenko), ha venido a poner un poco de realidad al contexto regional del mundo rural y des anquilosar el mundo político, ante autoridades que no hablan del tema y diputados que se hacen los desentendidos y un senador como David Sandoval Plaza (UDI) que ha manipulado el sistema para permitir la entrada de las mineras extranjeras y se inventó una reunión en Chile-chico con gente de su causa y nada más, para manipular al Ministro de Bienes Nacionales, Felipe Ward, haciéndole creer que en esa reunión realizada en Chile-chico estaban todos los que tenían que estar y la verdad que no estaban y lograr por medio de esa manipulación que el ministro apoyara la desafectación de 5 mil hectáreas del Parque Patagonia y adjudicarlos a una minera Australiana (Los Domos).

Lo que el Consejero Campos esta diciendo en el entre líneas con su declaración entre otras cosas, es que debemos entender que Aysén es mucho más que el problema de contaminación de Coyhaique y que a pesar que la queja que siempre se tiene en la región, del centralismo en la toma de decisiones en relación con Santiago; en Aysén se vive un tremendo centralismo también, entre la capital regional y el mundo rural, de una realidad que también se observa en los municipios, donde también existe un centralismo exacerbado en relación con las localidades del interior.

No debe haber sido nada fácil para el Consejero Campos haber manifestado públicamente su descontento con la posible intervención minera y lo que pretende hacer el gobierno específicamente en la Cuenca del Lago General Carrera, al querer transformar esta cuenca estratégica para las comunidades que la habitan, la región, Chile y el mundo (es la segunda reserva de agua dulce del planeta y es compartida con Argentina) sea intervenida por la minera extractivista, proyectada por el gobierno, en lo que a términos de contaminación se refiere y que influiría negativamente en la proyección de sustentabilidad de las localidades en las comunas de Chile Chico y Puerto Ibáñez. Simplemente para sustentar intereses que no consideran la región como corresponde y su proyección de futuro y sin tomar en cuenta la experiencia minera acontecida en la región, donde es fácil observar que todo lo que han tocado estas empresas, lo han contaminado y eso no puede permitirse bajo ningún motivo; porque destruiría la proyección de futuro de las comunidades que se nutren de ella para proyectar sus actividades.

No debe haber sido nada fácil tomar la decisión que tomó el Consejero, al ser el mismo un político afiliado a RN desde siempre, que es un partido relacionado íntimamente con el gobierno de Sebastián Piñera y que en teoría, el como miembro de RN Aysén, le debe pleitesía y subordinación al partido, a sabiendas que bajo el prisma del gobierno, su actitud alcanza ribetes de rebeldía enjundiosa y traicionera. Atreverse a enfrentar los intereses creados del mundo de las transnacionales y sus ramificaciones políticas en solitario, entendiendo que pueden acarrearle serios problemas con RN Aysén y con la misma Moneda, demuestra una valentía política pocas veces vista en Aysén y un amor por la región por sobre todas las cosas, que espero sinceramente que no le signifiquen las penas del infierno al consejero Campos, o que sencillamente lo desvinculen de RN, como suele suceder en estos casos y que fue lo que le sucedió al recientemente fallecido senador Antonio Horvath Kiss. Que por ser contrario a HidroAysén, vivió las penas del infierno en RN por defender la sustentabilidad territorialidad de Aysén y terminó desvinculado del partido.

En términos de sustentabilidad y bajo el contexto regional de la proyección de futuro del territorio en lo que a sustentabilidad se refiere, aceptar que el gobierno no respete a las comunidades del lago General Carrera, allanando la entrada a las transnacionales mineras, sin tomar en cuenta el perfil de las comunidades y las formas de producción que tienen las localidades, sustentándose en estudios dudosos de sustentabilidad y con asociaciones turbulentas, es por decir a lo menos inaceptable en la realidad actual de la región y dado el contexto PAÍS que vivimos en la actualidad en lo que a medioambiente y cambio climático se refiere.

Miremos el ejemplo de la proyección que posee en la actualidad la comuna de Chile-Chico, que básicamente sustenta su proyección de futuro en la ganadería, agricultura, fruticultura y el turismo de intereses especiales y que posee un interior que es mucho más que su capital Chile-Chico, que es Fachinal, Villa Mallin Grande, Puerto Guadal, Puerto Bertrand y las Capillas de Mármol, que estan bajo la jurisdicción territorial de Chile-Chico, que por estar tan cerca de Puerto Tranquilo se le asocia con la comuna de Puerto Ibáñez, pero son chilechiquences.

Esta magnífica comuna y en la que he vivido por 30 años, dada su belleza escénica, su calidad ambiental y su inigualable microclima mediterráneo único a nivel regional, hacen que por si misma sea la joya de la corona en muchos sentidos. Su desarrollo agrícola y frutícola es inigualable en la región. Sus cerezas se exportan a todo el el planeta en la actualidad y hace unos años se inició un proyecto vitivinicola de gran proyección y proyectado internacionalmente como el vino más austral del mundo. Su ganadería luego del debacle de los años 90, producido por la erupción del Volcán Hudson que literalmente eliminó a gran parte de su ganado ovino y posteriormente con la asociación de Chile al Mercosur, que habían eliminado la actividad ganadera en términos productivos. En la actualidad esta repuntando de muy buena manera y con una gran proyección de futuro.

En lo que ha turismo se refiere, la comuna de Chile-Chico es el territorio aysenino con mayor inversión en esta materia y desde hace unos 10 años las localidades han logrado entrar al mundo de los servicios turísticos. No existe localidad de la cuenca del lago General Carrera que no este imbuida en estas lides y vemos como han entrado en servicio restaurantes, cabañas, residenciales, alojamientos, camping, servicios de guías de toda índole, supermercados, gente especializada en construcción, mueblistas, diseñadores, transportes de pasajeros y de carga y todo lo que sirva para apoyar los servicios turísticos y lo mismo se aplica a la comuna de Puerto Ibáñez.

Cualquier intervención minera que se produzca en la Cuenca del Carrera, le quita automáticamente la denominación de origen a los servicios y productos que ofrecen las localidades, al perderse el sello verde y que básicamente sustentan su comercialización al proyectar limpieza ambiental. Quien va a querer comprar cerezas, un vino o carne, si saben que las aguas que se utilizan para regar las cerezas, los viñedos o para saciar la sed de las ovejas, estan contaminadas con desechos químicos tirados por la minería. Quien va a querer visitar un territorio intervenido por mineras. La lista es larga y suman un montón de temas relacionados con la salud de las comunidades entre otros y largos de enumerar, pero que es fácil de entender.

Es preciso entender, que un territorio intervenido por mineras en 15 años estará destruido y contaminado en perpetuidad, perdiendo su valor económico y social y eso no puede ser aceptable en una región con las características únicas de Aysén y menos en una cuenca estratégica como la cuenca del Carrera. Basta con visitar el norte del país, para darse cuenta como viven esas comunidades y la destrucción que originan las mineras y eso no lo queremos para Aysén. No se pueden seguir gobernando tomando el camino fácil, abriéndole las puertas a las transnacionales mineras en la región y solo para que esa inversión extranjera entre al país para mejorar un PIB (Producto Interno Bruto) y el gobierno mejore sus índices de crecimiento destruyendo Aysén; es desquiciado.

Muchos políticos de los diferentes gobiernos que han pasado por la Moneda, sin importar su ideología y su condición, han sustentando la destrucción y la contaminación de los territorios regionales con el trasnochado discurso y fuera de lugar en el siglo 21, aduciendo una necesidad laboral. Pero digamos las cosas como son. En la cuenca del lago General Carrera, la mayoría de los cargos profesionales de estas mineras no son de Aysén, son reciclados de otras regiones o del extranjero. Un gran porcentaje de los trabajadores de las mineras tampoco son de la región y sólo lo es una pequeña parte. Gran parte de los que optan por trabajar como obreros en la minería, lo hacen porque no tienen oportunidades reales en otras actividades y muchos serian más felices trabajando en la ganadería, en la agricultura o en el turismo, entendiendo que las condiciones laborales que ofrecen no son las más adecuadas y lo vemos en lo que sucedió en la Cerro Bayo en Fachinal, donde dos trabajadores estan desaparecidos por las malas condiciones laborales.

Es muy entendible que los trabajadores mineros esten resentidos contra todo aquel que vaya en contra de las transnacionales mineras y presionen cualquier ente que los ayude, porque la minería representa para ellos el sustento de sus familias. Pero debe entenderse que no puede ser aceptable bajo ningún punto de vista, que por resolver un problema social de a lo más 200 personas, se destruya una cuenca como la del lago Carrera y toda la proyección de futuro de sus comunidades, por intereses extranjeros que se aprovechan de las necesidades de un país subdesarrollado. Seria mucho más aceptable, trabajar en proyectos de desarrollo con instituciones de gobierno, para que esos trabajadores mineros fuesen re-adaptados en otras actividades afines con el territorio en donde se encuentran.

Aysén y en especial la cuenca del lago General Carrera, lo tiene todo para desarrollar un futuro sustentable en comunión y armonía con lo que representa su cultura y forma de hacer histórica. Lo que ha puesto sobre la mesa el consejero Campos desde el mundo político, no es más que defender los intereses máximos de la región y eso es muy bienvenido en un Aysén que debe defender sus derechos y entrar en batalla ante todo aquel que fomente su destrucción.