10 Abril 2019

LA SORPRESA QUE SE LLEVARON LOS REYES DE NORUEGA EN CHILE

ANDRES GILLMORE
Andrés Gillmore

“Un alemán de profesión sociólogo y experto en medio ambiente de la Universidad de Heidelberg, me sorprendió al decirme: “ustedes no valoran lo que tienen en este territorio magnífico que es la Patagonia. No se respetan a si mismos al dejar que empresas transnacionales destruyan el territorio. No se dan cuenta de lo que tienen; que daríamos nosotros por tener algo parecido en Alemania”

Esta más que claro que este segundo Gobierno de Sebastián Piñera no esta preocupado por el medio ambiente y la sustentabilidad de los territorios patagónicos (Chiloé, Aysén y Magallanes) y mucho menos de la proyección de futuro de las comunidades que lo habitan, por la creencia errónea que la única manera que tiene el país para crecer, es permitiendo que capitales extranjeros dispongan de los territorios patagónicos y sin ninguna fiscalización ambiental. Sin entender que con esa forma de interpretar la estrategia de desarrollo, el legado que dejara para el futuro será desastroso para la proyección del país, de una patagonia chilena que se presenta a si misma, como uno de los últimos eslabones de calidad ambiental y escénica de Chile y del planeta y que por lo tanto debe defenderse a como de lugar y no destruirla por ganancias mezquinas.

Ningún país desarrollado que tuviese un territorio de las características de la patagonia chilena, haría lo que esta proyectando el gobierno en la actualidad. Que no es otra cosa que introducirlos en actividades mineras, salmoneras y forestales sin parámetros ambientales reconocibles, que llevaran a su contaminación y por lo tanto a la pérdida de su riqueza más preciada: su denominación de origen y su sello verde. Con el patrimonio territorial y social de lo que representa patagonia, países de las características de Islandia, Noruega, Alemania, Inglaterra, Canadá o Australia en los cuales nos vemos interpretados, lo defenderían como hueso santo. En Chile hacemos todo lo contrario. No tengo duda alguna que estas naciones transformarían estos territorios en un gran Parque Nacional para la preservación de la flora y fauna, para el estudio de su biodiversidad, para la educación de la población, para desarrollar actividades productivas y de servicios sustentables y ser la carta de presentación a nivel internacional. Pero estamos en Chile y los gobiernos lo único que buscan es exprimir los territorios patagónicos, para posibilitar la inversión extranjera en el país y según ellos “desarrollar el país” y como si fuera poco, La Moneda esta interesada en entregar los Parques Nacionales a concesiones privadas y construir hoteles, que es una aberración y que va en contra del tratado de Washington del cual Chile es parte desde su creación en 1961, que creó el concepto de Parques Nacionales.

Las transnacionales siempre han estado dispuestas a tomar una oportunidad de negocios y no dejan de estrujar a los países subdesarrollados cuando la oportunidad se les presenta y cómo la lógica manda, se han dejado caer con todo en la patagonia chilena, para desarrollar proyectos que permitan invertir poco y sacar suculentas ganancias, al tener la oportunidad de despreocuparse del medio ambiente y de la sustentabilidad de las comunidades que habitan los territorios. Entendiéndose; que si como país no nos respetamos nosotros mismos, no podemos pretender que países desarrollados nos respeten. Muchos creen que somos miembros de la OCDE porque proyectamos sustentabilidad y la verdad que somos miembros simplemente porque al ser parte, corporaciones de estos países les es más fácil entrar a Chile a hacer sus desarrollos y no porque seamos excepcionales o algo parecido, lo que no deja de ser triste.

La reciente visita del los Reyes de Noruega, puso de manifiesto esta situación nuevamente, que las empresas de países desarrollados, hacen en Chile lo que no pueden hacer en sus países de origen. Los reyes vikingos fueron a la región de Magallanes, para apoyar la inversión salmonera en la cual empresas de su país estan interesadas y se llevaron una sorpresa al ver que no eran bien recibidos por las comunidades; porque entendieron esas comunidades que los proyectos salmoneros proyectan la contaminación del mar. Lo que omiten los reyes cuando hablan de las bondades de su industria salmonera, es que en su país las prácticas que sus empresas hacen en Chile estan totalmente prohibidas y fuertemente sancionadas. Solo para que tengan una idea. En Noruega las concesiones se conceden anualmente. El gobierno vikingo fiscaliza que las capacidades de carga de las jaulas no superen los parámetros establecidos cada seis meses.

En Chile las concesiones se otorgan a perpetuidad y no se respetan las capacidades de carga. Lo demuestran los cientos de miles de salmones que se escapan de las jaulas anualmente y que producen un tremendo daño ambiental en la flora y fauna del mar. Por eso los reyes de Noruega quedaron consternados, al ver como en patagonia no eran bienvenidos por los pobladores y tuvieron que vivir varias funas en sus visitas públicas, que los hizo reparar una realidad que por lo que parece no sabían o se hacian los desatendidos. Que sus empresas salmoneras contaminan en Chile todo lo que tocan y con la venia de los gobiernos y de los políticos.

El tema del respeto de las capacidades de carga en la industria salmonera, minera y forestal, es un ítem de gran trascendencia y es la base de sustentación para que las actividades sean sustentables en el tiempo. El respeto por ellas, marca las diferencias entre un salmón noruego y chileno y aplicable también a cómo se plantean las explotaciones mineras y forestales en los países desarrollados.

Si se supone que una jaula no puede contener más de una determinada cantidad de salmones, es por una razón metodológica y técnica, con un estándar de desarrollo ambiental estudiado para no contaminar con los detritos que producen los salmones la zona de mar que esta siendo utilizada. Si no se respetan estas especificaciones técnicas a la hora de estipular las capacidades de carga, el detrito superaran los límites aceptables y se contamina. Bajo esta base de sustentación, es fácil reparar que las empresas salmoneras abusan de las capacidades de carga, para mejorar sus rendimientos económicos. Las empresas para estrujar la producción, utilizan grandes cantidades de antibióticos, para que los salmones sobrevivan a la saturación del espacio y del oxígeno y al roce que se produce entre ellos por la falta de espacio, que termina transformándose en el virus ISA. Para contrarrestar ese desrespeto de las capacidades de carga, se hace necesario la utilización de grandes cantidades de antibióticos y todo lo que eso significa para la estabilidad ambiental. El concepto de respetar las capacidades de carga, es aplicable a emprendimientos mineros, forestales.

El gobierno habla de crecimiento y no de desarrollo. A sabiendas que crecer es cuando a las empresas les va bien. Desarrollo es cuando ese crecimiento es traspasado, con la entrega de un adecuado cuidado del medio ambiente, en condiciones laborales adecuadas y respeto por el desarrollo territorial de las comunidades. En esto esta sustentado el concepto moderno de desarrollo, que tan bien aplican los países desarrollados. En Chile se estan utilizando estrategias del pasado en el mundo del futuro y muy irresponsablemente sobre todo en materia ambiental y eso traerá inmensos costos negativos para la sustentabilidad de los territorios patagónicos.

El gobierno entrará con todo al congreso en el transcurso de este año, para modificar la ley medioambiental, que esta diseñada para beneficiar los intereses de las transnacionales, dejando de lado una vez más los derechos de las comunidades. La visión de una estrategia que le permita al país enfrentar de manera adecuada el cambio climático y las externalidades que estan modificando el clima en patagonia, que entre otras cosas estan haciendo que retrocedan los glaciares y que se este modificando el clima de una manera asustadora, nos explican entre otras cosas el porqué no existe una región en Chile que no este contaminada por los malos manejos mineros, salmoneros y forestales.

La actual ley medioambiental esta diseñada para asegurar los intereses corporativos de las transnacionales; pero a pesar de todo y de todos, los especialistas de La Moneda no conformes, estan diseñando en la actualidad cambios en la ley ambiental y estan proponiendo lo que denominaron como “negociación temprana” que según el gobierno, es para darle preponderancia a los “intereses de las comunidades” y hacer más “democrática la decisión” de aceptar o no proyectos extractivistas y de esa manera NO hacer Estudios de Impactos Ambientales (EIA) y hacer solo declaratoria ambientales.

Los EIA, son la base de sustentación de cualquier proyecto de desarrollo productivo y que la ley les conceda a las transnacionales la posibilidad de negociar previamente con los Municipios y dejar fuera de juego los EIA; ofreciendo financiación para que los municipios apoyen las intenciones de las transnacionales. No es más que permitir bajo el cobijo de una ley de la república, pagar anticipadamente por contaminar y destruir, que no tiene nada que ver con democratizar la decisión o hacerla más participativa como dice el gobierno.