12 Mayo 2014

LAS DOS VERDADES, LA IDEOLOGICA Y LA VERDADERA EN REFERENCIA A HIDROAYSÉN

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ANDRÉS GILLMORE
Director Corporación Costa Carrera

El 9 de mayo recién pasado se cumplió lamentablemente el tercer aniversario de la aprobación fraudulenta del proyecto pretendido por HidroAysén; sin duda que este hecho marco a fuego no solo a Aysén si no que a Chile en su totalidad, no hay duda que hay un antes y un después de lo sucedido, que desde ese entonces  nos dimos cuenta que no todo era tan bonito como nos decían nuestros políticos y ante la realidad entramos en un proceso vertiginoso de cambio social a nivel nacional como nunca antes imaginamos que podía darse y este proceso sin duda alguna tuvo su inicio en Aysén; HidroAysén fue la gota que rebalso el vaso.  El gobierno de Sebastián Piñera y duélale a quien le duela, llego a la Moneda con una amplia mayoría, en Aysén tuvo más del 57% de los votos, apoyado por una ciudadanía sobre todo de regiones que estaba cansada de los gobiernos de la concertación, que veía en la derecha la posibilidad de mejorar y sacarnos del ostracismo. Si este gobierno hubiese tenido la capacidad de entender la verdadera significancia de HidroAysén, lo que representaba como proceso, actuando con mayor precisión y objetividad al momento de evaluar, de seguro la imagen que con ello gano el gobierno de la alianza no hubiera sido tan negativa. Pero el destino estaba jugado y el proceso de cambio estaba llegando y el gobierno de Sebastián Piñera al no saber evaluarlo y trastabillar con HidroAysén, nunca más a contar de ese día tuvo una buena imagen y comenzó su lento pero seguro ocaso.

Recuerdo perfectamente como en las semanas previas a la resolución del SEA (Servicio de Evaluación Ambiental) de Aysén, advertíamos la guerra de intereses en las reparticiones públicas encargadas de evaluar el EIA de HidroAysén, el ambiente estaba tremendamente enrarecido en Conaf, SAG y Minvu; los informes que salían de estas reparticiones públicas dando cuenta de las irregularidades jaqueaban los intereses del gobierno que a favor de la verdad eran los mismos que había dejado Michel Bachelet y se usaban todos los medios posibles para acallarlos, ejerciendo presión en los profesionales que tenían que evaluar y los seremis se transformaron en verdaderos inquisidores para imponer el orden. Pocos recuerdan como muchos profesionales honestos se atrevieron a enfrentar el sistema y se transformaban en parias para el gobierno regional y muchos fueron cesados autoritariamente por esa misma honestidad.

Como podemos olvidar el actuar de Quemel Sade seremi del MOP en ese entonces; un hombre de Aysén, lo que se denomina hoy en día un NIC, nacido y criado a orillas del lago General Carrera en la localidad de Puerto Guadal, recomendado por el senador Antonio Horvath para el cargo, por considerarlo persona de confianza y capaz de ejercer con responsabilidad y realizar una gestión objetiva. Pero Sade apenas bajo del avión en Balmaceda, traiciono lo conversado con el senador Horvath y discurso ante los micrófonos que lo esperaban que las “lucas estaban en HidroAysén y su misión era asegurarlas,”. En fin, este ingeniero aysenino paso a la historia como el de peor  gestión de las últimas dos décadas, dejando un triste recuerdo como profesional, al haber liderado al SEA para que omitiera las irregularidades de HidroAysén. La Carretera Austral nunca estuvo peor mantenida y a pesar de todo el discurso bajo su administración no se asfalto ningún kilometro como había prometido y tampoco tuvo la capacidad de gestión y luchar por mejorar la inversión.

Tampoco debemos olvidar que el director del Servicio de Evaluación Ambiental de ese entonces, Eduardo Lagos Reyes, el personero más importante del SEA, por su entendimiento y comprensión profesional del tema a evaluar, renuncio pocas semanas antes de ser votado el estudio de impacto ambiental de HidroAysén, aduciendo razones personales; pero era de conocimiento público que estaba recibiendo presiones indebidas desde la misma Moneda para que votara a favor y liderara el proceso y escondiera las irregularidades del estudio y sobre todo las verdaderas consecuencias para las comunidades y el medio ambiente de la cuenca del Baker.

La verdad ideológica es perversa y trabaja sin ética y sin conciencia, por que manipula y omite todas las dificultades técnicas de las intenciones, escondiendo los verdaderos intereses creados de los poderes facticos que están por detrás de las intenciones, apropiándose de ellos para lograr sus objetivos, mintiendo a una ciudadanía que confía y cree que la están representando de buena manera, por un grupo que mira en menos a las comunidades y las consecuencias con las que tendrán que convivir solo por ganar dinero. Las verdades verdaderas como se tienen que denominar en la actualidad este nuevo escalón de la verdad, para reconocer sus diferencias, son las que se fundamentan con toda la información sobre la mesa, sustentada en informes técnicos y profesionales, revisados por comisiones representativas y sustentadas por auditorias externas, en común acuerdo con las comunidades y con sus organizaciones, que entregan las garantías necesarias que se esta procediendo adecuadamente. Hoy lamentablemente después de tantas irregularidades no basta que lo diga el gobierno o se fundamente en una ley, hay que serlo, parecerlo y justificarlo.

El problema de las verdades ideológicas, es que las consecuencias son nefastas a lo largo del tiempo y difíciles de proyectar soluciones reales ante ellas, transformándose en verdaderos canceres sociales que no permiten el desarrollo adecuado, perpetuando el sub desarrollo que en el fondo son uno de los objetivos que se persiguen con estas verdades ideológicas. Ejemplos en concreto de estas verdades ideológicas hay varias, una emblemática es el Tran-Santiago, que genera millones de dólares en perdidas, que no ha resuelto absolutamente nada y es hoy el gran hoyo económico de Chile y sustentado por las regiones. Otro ejemplo es el proyecto de gas natural traído desde la Argentina en los año 90, se sabía que no era solución, pero se nos mintió ideológicamente como la gran solución energética pero nunca lo fue, solo fue un gran negocio creado por los poderes facticos que se beneficiaron. Otro ejemplo es Ferrocarriles del Estado, otrora gran orgullo de Chile y su proceso de modernización, que dejo un hoyo de más de 1500 millones de dólares y nunca se nos dijo a donde fueron a parar esos millones. Así podría seguir relatando una extensa lista de verdades ideológicas que nos han estancado en el subdesarrollo actual aunque muchos digan lo contrario; HidroAysén es sin duda alguna uno más de estas verdades ideológicas, perfectamente comprobado porque su concepción, su presentación y su posterior desarrollo se ha sustentado en un estudio de impacto ambiental deficiente y poco profesional, que es hoy el verdadero problema de HidroAysén.

En el mes de septiembre del mismo 2011 a solo 4 meses de su aprobación, Ciper Chile dio a conocer el informe de SERNAGEOMIN que fue ocultado http://ciperchile.cl/2011/06/09/el-informe-critico-a-hidroaysen-que-fue-eliminado-por-sernageomin/  y que nunca fue ingresado al sistema, informando la falta de antecedentes del EIA de HidroAysén, que finalmente se transformaron en sendas querellas a Conaf y Minvu, demostrando la manipulación alevosa de la información y como nos engañaron.

Lo que es difícil de sustentar es como un gobierno se prestó para la manipulación de la información, sin pensar en las consecuencias que se les vendrían y del daño político para su misma coalición y para el país en general. Además no tengo duda alguna que el grupo de profesionales que conformaban el SEA, pudieron perfectamente haber obrado con sentido común, pero como siempre peso más la verdad ideológica y sus “beneficios”, a sabiendas que lo que estaban evaluando no reunía las condiciones para ser aprobado y que de concretarse, era dictaminar la destrucción de la región como un todo. Es bueno que no lo olvidemos nunca, para que nunca más volvamos a vivir hechos como este y tener claridad quienes fueron los seremis que se prestaron para ello, Alejandro Escobar, de Transportes; Mónica Saldías, de Energía; Rodrigo Solís,  (s) del Minvu; Raúl Rudolphi, de Agricultura; Geoconda Navarrete, Mideplan;  Claudia Vallejos, Salud; Carolina Bascur, (s) de Economía; Carola Alvarado, (s) de Medio Ambiente; Bolívar Ruiz, Director del Cea y Quemel Sade, del MOP, todo bajo la dirección y la tutela de la señora Intendenta de ese entonces Pilar Cuevas.

El único Seremi que tuvo decencia y la valentía de decir algo el día de la votación, fue el de Salud, el Doctor Claudio Vallejos, que se abstuvo y se transformo en un digno ejemplo, aduciendo que el EIA carecía de información relevante sobre los impactos en la salud de población de Cochrane sobre todo en lo referente a las enfermedades venéreas que de seguro llegarían, con la llegada de más de 5 mil obreros a la comuna de Cochrane.

Hoy muchos creen y están esperanzados en que al gobierno de la Nueva Mayoría determinara en pocas semanas más por medio del Consejo de Ministros, que HidroAysén definitivamente no va más; la verdad es que me cuesta creer que este gobierno que al igual que el de la Alianza tiene intereses creados con los capitales que financian el proyecto, tendrá la capacidad de enfrentarlos en un proyecto que a esta altura de los acontecimientos es emblemático para ellos, aguantando las consecuencias ante una determinación que deberá ser definitiva y ejemplar, con el claro mensaje que ya nada es como antes y que partir de ahora se harán las cosas bien, aplicando la lógica del bien común, actuando como un Estado responsable. Espero sinceramente tener que comerme mis palabras y que definitivamente demos vuelta la página a este tema tan fuera de propósito. Que Aysén por fin pueda seguir su camino proyectado básicamente en el turismo de intereses especiales y la ganadería y que dejemos de con vivir con la proyección negativa que significa HidroAysén para su desarrollo.