3 Junio 2019

LOS “COLGADOS” DE LOS MICROS

Hugo Pérez
HUGO PERÉZ WHITE

Quienes hemos sido trabajadores de alguna empresa estatal o de instituciones privadas en alguna época de nuestras vidas y no tuvimos la suerte de poseer un automóvil para movilizarnos a nuestros lugares de trabajo y llegar a tiempo a cumplir nuestras labores, sabemos las dificultades que teníamos para subirnos a un microbús dado el atochamiento que se producía en las “horas punta”.- 

En ese horario eran las mujeres las que más sufrían el  efecto de estas aglomeraciones y eran objeto por parte de los varones de actitudes poco decorosas al tratar de subirse al microbús.- 

Los varones preferían ir colgados en las pisaderas que quedarse botados en los paraderos esperando otro microbús que igualmente iba lleno de gente trabajadora.-

Estos colgados de los micros exponían sus vidas si eran alcanzados por algún poste eléctrico ubicado al borde de las carreteras y los conductores se acercaban a las bermas de los caminos sin percatarse de los peligros que sus maniobras implicaban a los colgados pasajeros.-

Pese a todas las dificultades que implicaba subirse a un medio de locomoción colectiva todas las personas por muy modestas que fuesen,  cancelaban el valor de sus pasajes y cuando algunos de ellos los más osados subían por la puerta trasera que el mismo chofer les abría, las monedas pasaban de mano en mano como en una posta atlética y éstas llegaban sin disminuciones a manos del conductor y lo mismo se hacía con los billetes para volver con el vuelto hasta la parte posterior sin dificultades.-

Qué ha pasado entonces de esos tiempos a esta parte, cuando ahora se gastan miles de millones de pesos en sostener un sistema de locomoción colectiva, con todos los adelantos tecnológicos que existen haciendo más fácil la vida y hemos constatado las bataholas que se han producido en el parlamento de la nación para subvencionar el déficit que produce anualmente el transporte público con alarmantes sumas de dinero que tanta falta hacen para solucionar los múltiples problemas y para hacer más dramático el panorama financiero, los propios pasajeros beneficiarios del transporte evaden el pago de sus pasajes.-

Aquí hay un  túnel sin salida que fue mal diseñado y no ha funcionado bien desde su implementación y por más esfuerzos que le han puesto los técnicos en la materia, aún no funciona normalmente y en cuanto a los recursos económicos que se necesitan para hacer viable este transporte y mientras tanto la evasión sigue su curso sin disminuir pese a todas las campañas que se han hecho por todos los medios de comunicación y la gente sigue sin inmutarse subiéndose a los buses sin pagar sus pasajes afectando a las personas honradas que pacientemente pagan sus pasajes sabiendo que a ellos también les afecta el bolsillo como a todos los demás usuarios del sistema.-

Con esta lógica de que paguen los que puedan o los que quieran no vamos a solucionar los problemas que de alguna manera u otra también perjudican a los que usan otros medios de locomoción tanto en la capital como en regiones lo que hace suponer  que las subvenciones estatales continuarán acrecentándose y el usuario seguirá sufriendo las consecuencias de un servicio que a todas luces no ha dado los frutos que se esperaban de él.-