30 Octubre 2017

POR UNA REPRESENTACIÓN HONESTA

ANDRES GILLMORE
ANDRÉS GILLMORE

Tomas Keller el gerente general de Colbún, socios estratégicos de Enel Italia, que compró Chilectra hace unos años de forma solapada, declaró en una entrevista concedida al diario La Tercera, que a pesar que Chile tiene en la actualidad proyectado el 18 % de la matriz energética en ERNC, tiene fundadas esperanzas que finalmente se llegara a un acuerdo para reflotar el proyecto HidroAysén, porque quiéralo o no, Colbún y Enel “siguen teniendo en la hidroelectricidad su corazón” y que por lo tanto “esa tecnología no la van a abandonar”.Es indudable que las esperanzas de Keller para lograr esos objetivos, están sustentadas en que salga elegido Pdte Sebastián Piñera. http://www.latercera.com/noticia/thomas-keller-esperamos-pronto-podamos-llegar-acuerdo-hidroaysen/

Para Aysén el tema de reflotar HidroAysén no es un tema menor y es de gran trascendencia, por lo que significaria intervenir los ríos más emblemáticos de la cuenca del Baker (Baker y Pascua) que de facto destruiría la proyección de desarrollo de las localidades sureñas, desde Villa Cerro Castillo a Caleta Tortel y que por lo demás en la actualidad gozan de una excelente proyección de futuro, sustentado en el turismo de intereses especiales y en la ganadería. No podemos olvidar que fue demostrado fehacientemente, que HidroAysén manipulo el estudio de impacto ambiental (EIA) para presentarlo como necesario para el país cuando no lo era y escondió alevosamente información estratégica, que el impacto ambiental en el territorio de la Cuenca del Baker era destructivo para el desarrollo natural de las comunidades y la trama fue perpetrada bajo el gobierno de la Alianza por Chile, liderado por el mismo Sebastián Piñera como Pdte, que ejerció presiones indebidas en los servicios públicos, para que el SEA (Servicio de Evaluación Ambiental) de Aysén aprobara el EIA; demostrado posteriormente en la investigación realizada por la comisión de derechos humanos de la cámara de diputados.

En la actualidad en Aysén no se habla de lo que podría ser y si de cómo debe ser; con el tiempo la región ha dejado esa actitud de condescendencia ante decisiones de los gobiernos que por décadas caracterizó a la región y se ha entendido que la voz regional debe ser reconocida y escuchada. A base de mucho esfuerzo, trabajo y tesón desde el mundo ciudadano se ha trabajado para que la región tenga los paradigmas claros y un camino trazado para proyectar su desarrollo, que no es otro que cuidando su calidad escénica y ambiental y que el sello verde que ostenta el territorio de norte a sur de cordillera a mar, es un capital de trabajo que debe ser cuidado a como de lugar, porque es el gran plus regional que sustenta el futuro. Todo lo que este en contra de ese paradigma debe ser rechazado y también debe ser aplicado a la hora de elegir a los representantes en el Congreso y tener la capacidad de plasmar en el voto ese paradigma de desarrollo y entender, que toda forma productiva y de servicios que pretenda desarrollarse en Aysén, debe estar de acuerdo con ese principio y de acuerdo con las ventajas comparativas que proyectan las comunidades y que cualquier decisión que se tome para resolver el problemas ambiental de Coyhaique, debe estar sustentado en base al desarrollo de las ERNC.

Nada puede ser más cierto en la actualidad, que Aysén necesita por sobre todas las cosas una representación honesta y que este de acuerdo con los valores culturales y sus ventajas comparativas. Hasta ahora los elegidos para ir al congreso más que defender la región, se han dedicado a defender intereses foráneos, perjudicando la proyección del mundo rural y de la región como un todo. Hasta ahora las lideranzas han estado faltos de sentido común, de ética de trabajo y de un verdadero sentido regional. Nada puede ser más cierto, que si Aysén hubiese dependido de sus políticos y de sus gobiernos regionales, la región estaría destruida por las transnacionales y todo el desarrollo turístico que se ostenta en la actualidad no existiría y estaríamos carente de sustentabilidad y proyección de futuro, con un mundo rural empobrecido a más no poder.

Aysén no puede continuar dependiendo del trabajo de las organizaciones ciudadanas para defenderse del asedio de las transnacionales y de los malos manejos decisorios, de organizaciones que hacen el trabajo con cariño y dedicación en las horas libres después del trabajo, pero carecen de la financiación para hacer un trabajo profesional. Es hora que los elegidos por el voto ciudadano y llegan al congreso, trabajen de acuerdo con la perspectiva de quienes los eligen y del sustento regional y que no terminen traicionando lo que han prometido.

Muchos liderazgo ciudadanos que contaban con una magnifica proyección han sido obstruidos estratégicamente por el centralismo y los intereses creados del mundo corporativo de las transnacionales y de los partidos políticos, personificados en Escalona (PS) y Vodanovic (IND pro DC) seudos candidatos a senadores, que llegan del olimpo y pretenden representar la región por ocho años; demostración tácita de un pasado que se niega a morir y que Aysén no puede continuar avalandolo con su voto. Es hora de elegir los futuros senadores y diputados, en base a convicciones reales de desarrollo regional y que estos no atenten en contra del desarrollo de un regionalismo armónico, positivo y con sentido propio, si queremos una región con objetivos claros y proyección de futuro. Por eso esta elección es muy importante para el futuro de Aysén y saber elegir es hoy una obligación del honor regional.

El problema de los liderazgos se ha transformado en una preocupación que no se ha podido resolver. Las lideranzas atraen lo indeseable, trastornando el comportamiento político y los ponen en contra de los intereses regionales, con lideranzas que representan intereses que no son propios en su conjunto y hacen que en la actualidad no existen lideranzas capaces de unir a la región en torno a un objetivo, que permitan formatear la estructura productiva y social, en pos de un Aysén con poder de decisión y unido. El desafío regional, no es otro que elegir bien, para hacer que las lideranzas entiendan el respeto que se les debe a las comunidades y que entiendan, que sin esa base estructural no se puede proyectar el futuro y pretender tener la capacidad de entregarle a la región la ansiada sustentabilidad.