8 Abril 2019

RECORDANDO A UN GRAN COMUNICADOR RADIAL

HUGO
Hugo Pérez White

Conocí a Raúl Palma Vera en Puerto Montt cuando ambos incursionábamos en  radio, lo cual hizo más intensa nuestra amistad nacida entre la lluvia,  el viento y los micrófonos, afecto que se mantuvo en el tiempo,  aún cuando físicamente ambos nos alejamos de nuestro hermoso puerto que nos vio nacer buscando otros derroteros y su olor a mar nos inspiraba en las noches somnolientas para delinear los libretos que saldrían al aire por una emisora local ya para comentar las actividades deportivas,  reproducir radioteatros, hacer acción social o ayudar a las comunidades.-

Raúl era un periodista innato dada las innegables condiciones que tenía como comunicador, virtudes que las entregó en diversas emisoras de la capital como Radio Corporación, del Pacífico y Minería que con sus cadenas nacionales llegaban a todo el país.-

Mantuvo por mucho tiempo su programa “Siempre en Domingo” dedicado a entregar ayuda espiritual, social,  económica y sicológica a los enfermos de provincias, que soportaban la  soledad en los hospitales, sin familiares que los pudiesen visitar y él los visitaba acompañado por un gran quipo humano que le asesoraba en estas labores sociales  y con ello se ganó el aprecio y respeto de todo el país, siendo distinguido por varios organismos nacionales con premios de mucha significación afectiva.-

Creó un programa radial que se transmitió a todo el país con el nombre  ¡Qué lindo es Chile¡  el cual era escuchado todos los domingo y en  él entregaba toda su energía para destacar los lugares maravillosos de nuestra hermosa geografía, la música representativa de todas las regiones del país, distinguía con especial afecto los valores humanos de personas connotadas en las comunidades y daba tribuna a  colaboradores que en  sus crónicas expresaban sentimientos diversos con  creaciones literarias, relatos históricos, estampas costumbristas y actividades folclóricas de diversas localidades.-

Yo estaba trabajando en Coyhaique y Raúl lo hacía en Santiago y desde la capital dirigía sus programas que se reproducían en muchas radioemisoras del país y fue en ese entonces cuando me pidió que le enviara algunas crónicas dando a conocer la belleza de la patagonia chilena y así lo hice por mucho tiempo y Radio Minería lo transmitía todos los domingos en las mañanas, espacio que contaba con alta audiencia en esta región.-

Su voz se apagó en la ciudad de Puerto Varas ciudad que eligió para vivir sus últimos días  junto a los micrófonos de la radio que dirigía y ello le permitió mirar placenteramente las tranquilas aguas del hermoso lago que circunda esta ciudad maravillosa rodeada de flores en sus calles y el idílico paisaje que le transmitía las aguas tranquilas del lago  Llanquihue y sus majestuosos volcanes Osorno y Calbuco.- 

Raúl Palma  silenció su voz  viendo siempre el lado positivo de la vida, confiando en la buena fe de la gente y estimulando a seguir amándonos todos como  hermanos.-

Cómo te extrañamos Raúl, los que fuimos tus compañeros de ruta y ya sólo nos queda la esperanza de encontrarnos algún día vagando por el éter eterno del universo con un micrófono en la mano, para continuar desde el Más Allá repitiendo el slogan que te hizo popular en tu tierra querida…¡Qué lindo es Chile¡