10 Enero 2019

TRATADO DE CUENCAS COMPARTIDAS CON ARGENTINA PROTEGE CUENCA CHELENKO DEL EXTRACTIVISMO MINERO

Director de la Corporación Costa Carrera, Aysén, Cuenca del Baker
Andres Gillmore
ast-Director Corporación Costa Carrera

Chile ha discursado hasta el cansancio sobre la importancia de cumplir los tratados internacionales y que sólo mediante su cumplimiento es posible construir desarrolló con proyección de futuro y sustentabilidad. El no cumplimiento de los tratados crea un precedente negativo y se ha dicho hasta el cansancio, que los tratados están por sobre los gobiernos y sus intereses; están para respetarse, porque en ellos sustentamos las relaciones presentes y futuras entre los países y sus comunidades.

 

En la actualidad es importante ser consecuente en estos temas y no desviarnos de cómo proyectamos nuestras relaciones internacionales, porque de una manera u otra representan la imagen corporativa de lo que somos ante lo que queremos ser y lo que representamos como país emergente y bajo ese sustento los gobiernos de turno deben tener la capacidad de cumplir con los tratados suscritos sin excepción y no solo aquellos los gobiernos consideren más relevantes.

 

Pocos saben que en Aysén en la Cuenca del lago Chelenko (Lago de Tempestades en idioma Tehuelche) o General Carrera al sur de Aysén, es el segundo lago más grande Sud América después del lago Titicaca compartido también por Bolivia y Perú. El gran Lago cuenta con una dimensión de más de 978,12 Km cuadrados que más parece un mar interior y es una de las reservas de agua dulce de Chile y del planeta más importante y cada día que pasa adquiere mayor relevancia ante las vicisitudes del calentamiento global y el cambio climático, que ha producido una tremenda escasez de agua dulce para consumo humano. Esta gran masa de agua es el origen del gran río Baker, el más caudaloso de Chile, que recibe aguas de sus grandes afluentes del sector: lago Chelenko, Plomo y Bertrand y de los grandes ríos León, Murta, Ibañez y el manso, en su largo recorrido hasta la localidad de Caleta Tortel en donde desemboca al océano Pacífico.

 

El lago Chelenko es un lago compartido con Argentina donde se le llama Buenos Aires. Esta gran masa de agua dulce que recibe las aguas de Campos de Hielo Norte y que junto a Campo de Hielo Sur en Magallanes, en la actualidad es la 3ª Reserva de agua dulce más extensa del planeta después de la Antártida y Groenlandia. Cuenca que con el pasar de los años se ha transformado en estratégica para el desarrollo sustentable del país y de Aysén y que por su condición debe ser preservado de cualquier intervención que contamine estas aguas. En la actualidad el territorio Chelenko esta amenazado de ser intervenido por diversas transnacionales mineras de origen Australiano y Canadiense, que quieren explotar su subsuelo; contraviniendo el tratado de Cuencas compartidas que tenemos vigente con Argentina y además, en un territorio que fue declarado como Territorio ZOIT (Zona de Interés Turístico) Territorio que fue declarado el año 2000 como ZOIT y fue la segunda otorgada en el país. Declaratoria que obtuvo fundamentalmente por la actividad turística que se realiza desde los años noventa y que ya en ese entonces estaba en ascendente desarrollo y se podía anticipar su evolución, la cual durante los últimos 4 años ha tenido una aceleración aún mayor al ser identificadas sus magníficas condiciones ambientales, escénicas y culturales, que le otorgan un gran valor turístico al destino Chelenko y se ha transformado en el icono territorial planetario representado por el Lago General Carrera (Chelenko) por la pristinidad de sus aguas, la singularidad de sus paisajes, la riqueza geológica y arqueológica y el inmenso legado histórico cultural que han desarrollado sus comunidades. En la actualidad este magnifico territorio forma parte del destino Aysén y en uno de los 10 destinos principales sugeridos el año 2017 por la prestigiosa guía de viajes Lonely Planet, en su compilación denominada “Best in Travel 2017”.

 

 

El tratado de Cuencas Compartidas al que hago referencia, fue redactado el año de 1991 y firmado durante el gobierno de Patricio Aylwin Azócar y suscrito por Chile en la ciudad de Buenos Aires en Argentina y fue promulgado bajo el decreto supremo número 67 del año 1991 y publicado el 14 de abril de 1993 en el diario oficial La Nación y firmado como corresponde por los ministros de relaciones exteriores de ese entonces. Por Chile Enrique Silva Cimma y por Argentina, Guido di Tella.

 

El tratado tiene como objetivo primordial la preservación de todas las cuencas compartidas que Chile tiene con Argentina y ante lo dicho anteriormente, el tratado en el caso de Cuenca Chelenko no ha sido tomado en cuenta por el gobierno chileno, a la hora de avalar las serias intenciones de intervenir Cuenca Chelenko con proyectos mineros extractivistas, que vendrían a quitar la excelencia del territorio y su proyección turística, ganadera, agrícola y frutícola con la que cuenta en la actualidad, de un territorio estratégico para el desarrollo sustentable de Aysén y de Chile.

 

Ambos países al hacerse parte del tratado, se comprometieron a cuidar, defender y preservar las cuencas compartidas de intervenciones extractivistas que deterioren la territorialidad ambiental y por sobre todas las cosas cuidar que estas masas de agua no sean contaminadas por malos manejos empresariales y que por lo tanto deben regirse bajo el protocolo específico adicional de recursos hídricos compartidos, desarrollado en el anexo del tratado. Que obliga a ambas partes ha informar de manera oficial cualquier intención de intervención en cualquiera de las cuencas compartidas, antes de permitir intromisiones privadas o estatales en proyectos de desarrollo de cualquier índole y que no es permitido contaminarlas y destruirlas.

 

El tratado fue concebido para darle un buen uso a los recursos hídricos compartidos, que a pesar de la crisis existencial del planeta por el tema del agua, no se ha cumplido el tratado a cabalidad y como corresponde; a pesar de ser un un tratado plenamente vigente y de vital importancia para el desarrollo sustentable de los territorios que cuenten con cuencas compartidas. EL tratado de Cuencas Compartidas, se transforma al día de hoy en vital para la sustentabilidad de las comunidades de Cuenca Chelenko y en un garante de desarrollo sustentable, ante la escasez hídrica que estan sufriendo ambos países, producidos por el calentamiento global y el cambio climático.

 

El tratado presupone que debe tenerse especial cuidado con las comunidades que las habitan, por los peligros que representan para las futuras generaciones posibles intervenciones por parte de los intereses creados de transnacionales extranjeras, que no dudan en hacer mal uso de las reserva acuíferas y de los recursos naturales que se encuentran en los territorios donde estan ubicadas estas cuencas.

 

EL tratado es muy específico en su redacción y dice claramente que solo será  posible intervenirlas cuando se cuente con un plan estratégico general que este suscrito y aprobado por ambos países y sólo en ese instante podrán evaluarse proyectos de desarrollo en los territorios.La evaluación ambiental a la que deben ser sometidos los diferentes proyectos extractivistas relacionados con los recursos naturales del subsuelo y con las reservas hídricas que pretendan desarrollarse en los territorios con Cuencas Compartidas, deben tener como base de sustentación estudios serios, profesionales y realizarse sin presiones indebidas por parte de las empresas ante las comisiones evaluadoras y las organizaciones sociales de las comunidades involucradas deben formar parte del Consejo de Evaluación y los estudios ambientales que se presenten las empresas interesadas deben someterse a auditorías externas por entes profesionales y reconocidos por las partes.

 

Las implicaciones negativas al considerar proyectos mal evaluados ambientalmente y socialmente, que por omisión específica o técnica se dejan manipular por los intereses corporativos y no se respeten tratados bilaterales vigentes, es por decir a lo menos poco serio y dado el contexto actual podría considerarse perfectamente como alta traición a los intereses nacionales. No sólo por la destrucción que podrían desarrollar en la flora y fauna de los territorios pretendido, de los glaciares que se encuentran en el entorno o la contaminación, de lo que se podría ejercer en las aguas de las cuencas y en  campos de hielo; si no, porque además producen importantes modificaciones en la proyección de vida de las comunidades intervenidas y les quitan sustentabilidad, obligandolas a cambiar sus proceso de desarrollo social, cultural, económico y comercial, ante una variable social que los estudios de impacto ambiental omiten estratégicamente para obtener beneficios.

 

El objetivo del tratado es precisamente defender la sustentabilidad territorial y la proyección social, ambiental y escénica del territorio Cuenca Chelenko. La transnacional Red Hill, que pretende explotar un yacimiento de oro en la comuna de Río Ibáñez en plena cuenca, en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que presentó, omitió que la mina estaría a escasos tres kilómetros de la localidad de Puerto Ibáñez, que viene a demostrar  a cabalidad las verdaderas intenciones de las transnacionales, que es invertir poco y ganar mucho y lo que es peor, todo esto fue acordado y de común acuerdo con el alcalde de Puerto Ibáñez y eso si que es grave por decir a lo menos.

 

El incumplimiento del tratado puede significar daños irreparables para la territorialidad de Cuenca Chelenko y en la proyección de las comunidades y por lo tanto no puede dejarse de lado. Al omitirse de los procesos de evaluación el tratado y una gran cantidad de variables de alta complejidad técnica, ambiental, escénico, social y cultural, se esta atentando en contra de la subsistencia de las comunidades, haciendo de vital importancia la aplicación del tratado, por lo que significaría para Aysén, que los intereses corporativos sigan actuando sin restricciones en la intervención territorial y geográfica en caso que la intención minera continúe tratando de manipular la información para entrar en Cuenca Chelenko.

 

Las evaluaciones realizadas por los diferentes proyectos mineros en las comunas de Chile-Chico y Puerto Ibáñez, no son más que manifiestos ideológicos de intereses político-empresariales avalados por los gobiernos de turno, que no dudan en manipular el modelo y la ley ambiental para lograr sus objetivos. Transformando las intenciones en un atado de ilegalidades, sustentados en protocolos de evaluación ambiental deficientes bajo todo aspecto y avalado por los intermediarios gubernamentales e institucionales, que estan al servicio de los capitales extranjeros y en total detrimento de los intereses nacionales de la comunidades que habitan los territorios